Lo que acontece con la ley de medios, parcialmente desconocida por el monopolio con cautelares de la justicia, permite esta triste conclusión: el Poder Judicial, es el peor del grado. Y necesita cambios de fondo.

por Emilio Marín / La Arena


El Poder Judicial está en el ojo de la tormenta, sometido al escrutinio de buena parte de la población. A veces esa puesta bajo la lupa ocurrió porque habiendo un fallo de la Corte precisando los alcances de los abortos no punibles, aparecieron otros magistrados con interpretaciones distintas. Y así hubo una mujer violada a la que le negaron el derecho a abortar previsto por el Código Penal (y eso que no se trata de ninguna legislación progresista, pues el aborto legal, gratuito y en establecimientos públicos todavía es una utopía). Dicho sea de paso, Mauricio Macri hizo parte del trabajo sucio contra esa mujer hospitalizada en el Ramos Mejía, prácticamente sirviéndola en bandeja, al dar información sensible, para que las ONG la escracharan. Son entidades de dudosa humanidad, aunque se llamen Pro-Familia y Pro-Vida; deberían llamarse PRO.

Otras veces la justicia queda con las manos en la masa, como cuando a raíz del motín destituyente salió a la luz que las cúpulas de las fuerzas de seguridad habían contado con miles de fallos cautelares para inflar sus salarios. Los jefes habían logrado sueldos de 50.000, 60.000 y hasta 100.000 pesos, como el comandante Schenone, de Gendarmería, merced a estudios jurídicos y fallos de jueces de Río Gallegos (Santa Cruz) y Santo Tomé (Corrientes).

Ya lo dijo el Martín Fierro, “hacete amigo del juez, no le des de qué quejarse, porque siempre hay que tener un palenque ande rascarse”. Los grados medios y altos de las fuerzas de Seguridad no se sabe si leyeron a José Hernández, pero seguro que aprendieron ese verso. Es posible que esos fallos, lubricados por lazos de consanguinidad y relaciones políticas, no les hayan salido gratis. Podrían haberse cotizado a tanto per capita, según las cuotas litis de esa justicia de venda caída.

El gobierno deberá hacerse cargo de la parte que le toca en esta historia. En el motín de los uniformados, “se le escapó la tortuga”, según la brillante definición de Diego Maradona pensada para otro mundo, no de la política.

En los tribunales se han visto casos de camaristas como Alfredo Bisordi, que hasta 2007 presidía la Cámara de Casación Penal y que cajoneó varios años la causa de la ESMA. A la hora de huir hacia una jubilación de privilegio, cuando el movimiento de derechos humanos y el entonces presidente Néstor Kirchner decidieron emprender una contraofensiva, acabó como defensor de un ícono de la violación de esos derechos, como el subcomisario Luis A. Patti.

Hay que despejar un gran equívoco, luego de esas constataciones. La actual Corte Suprema sea muy superior a la bautizada como “Corte de los Milagros” o de la “mayoría automática” menemista. Eso es verdad. Pero no es menos cierto que el Poder Judicial, con todo, y dejando a salvo a numerosos jueces probos, es el más conservador de los tres pilares del Estado y tiene un claro sentido de clase no precisamente popular en sus doctrinas y fallos fundamentales. Para peor, actúa con la cuasi impunidad que le otorga la perpetuación en los cargos, sin elecciones ni revocatorias saldo casos puntuales. ¡Una reforma constitucional allí, que estudie la experiencia democrática de Bolivia! El viento los amontona

El gobierno no cedió al motín destituyente, donde lo único cierto era que sus salarios tenían altos componentes no remunerativos. Casi todo lo demás era falso. Sus ingresos no eran ni mejores ni peores que los de buena parte del universo de asalariados que esas fuerzas de seguridad suelen reprimir sin miramientos como cuando se corta la Panamericana frente a Kraft.

De resultas de la protesta se han blanqueado muchos, no todos esos ítems, y ahora el salario básico será de 5.396 pesos. Faltan unos cuantos pesos para llegar a un nivel de dignidad pero le sobran otros tantos para calificarlos “de hambre”. Muchos municipales del interior envidiarán esa suma, para no hablar de los jubilados que cobran la mínima.

Como consecuencia de esa dureza gubernamental y, combinado con las mejoras, el movimiento putchista se fue desinflando, no sin antes haberse dado una vuelta por Plaza de Mayo en un número reducido. Algunos cabecillas se imaginan yendo a ese paseo con la CTA de Pablo Micheli y la CGT de Hugo Moyano, cuando éstas concreten un paro general.

Esa convocatoria sería antes de fin de año, según palabras de Micheli. Como ya estaba en el palco Eduardo Buzzi, de la Federación Agraria Sojera, si se confirman los dichos concurrencistas del suboficial Raúl Maza, pasado a disponibilidad, se irá llenando el cartón.

El viento de la oposición sistemática al gobierno los va amontonando a estos sectores y personajes, lo que no quiere decir que sumen a mucha gente. Por ejemplo, la movida de ATE y Camioneros no reunió el miércoles más de 20.000 personas, un número discreto teniendo en cuenta cuántos aparatos se anotaron en los papeles y el manijazo que les brindó Clarín.

Habrá que ver si en ese eventual paro nacional también confluyen otros partidos de la variopinta oposición, tales como el macrismo y el peronismo más conservador. Por ahora esa convergencia se ha dado a escala mucho menor, entre Macri y Eduardo Amadeo, entre Federico Pinedo y Patricia Bullrich, o entre algunos de éstos y el radical Oscar Aguad en el Consejo de la Magistratura.

Es difícil imaginar, pero no imposible, que todos puedan juntarse con Micheli-Moyano en un mismo palco. El que sí lo haría sin ruborizarse es el gobernador José M. de la Sota, que está buscando arrear lo que pueda del peronismo bonaerense. Tan falso como su sonrisa, el cordobés hace esos recorridos bajo el paraguas de promocionar el turismo a “La Docta”, cuando él está buscando un lugar bajo el sol en Balcarce 50. Por ahora Daniel Scioli y Sergio Massa siguen haciendo equilibrio en su relación con Cristina Fernández, apostando en contra de una reforma constitucional para frustrar una re-re. Sueñan con subir cada uno un escalón: Scioli de gobernador a presidente y Massa de intendente a gobernador. Como sea, ambos no estarán en el corto plazo en esas plazas de la oposición.

Y aunque vayan posteriormente, hay una enseñanza de las elecciones en Venezuela: un candidato único de la oposición no es garantía de nada. El 8 o el 10

El gobierno celebró el tercer aniversario de la sanción de esa ley, 26.522, con un acto en el Museo del Bicentenario, con Martín Sabbatella y la presidenta. Ambos pusieron de resalto que los dueños de medios de comunicación han comenzado los trámites ante la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisuales (AFSCA), con la excepción de Clarín.

Detallaron que hay 5.000 licencias audiovisuales, de las que 4.500 tienen 2.500 titulares. Las 500 licencias restantes se dividen en dos mitades: 250 están en manos de 25 firmas distintas y las otras 250 tienen un solo dueño, Clarinete.

Esa situación de hegemonía se mantiene, pese a que han transcurridos tres años desde la sanción de la norma legal. Esa vulneración fue posible entre otras cosas por la complicidad judicial.

Primero el juez Edmundo Carbone dictó la cautelar en beneficio del monopolio, respecto a los plazos para la cláusula antimonopólica del artículo 161, y luego se echó en brazos de la jubilación. Hubo demoras hasta que en mayo pasado una resolución de la Corte Suprema fijó el límite del 7 de diciembre para la cautelar.

Allí se abrieron dos interpretaciones: para el grupo empresario dominante ese día comenzaría, a lo sumo, un nuevo plazo de un año para la desinversión; para el gobierno ese día estarían fuera de la ley quienes sobrepasaran el número-techo de licencias. Hasta ese momento tenían plazo para presentar a la AFSCA un plan de readecuación, que Héctor Magnetto no piensa hacerlo.

Este interregno previo al 7-D ha sido de constantes peleas entre dos posiciones opuestas por el vértice. Magnetto impulsó por medio del camarista Ricardo Recondo la designación de un juez jubilado, Raúl Tettamanti, como subrogante del juzgado donde estaba Carbone y debe fallar en la controversia por el artículo 161. Esa designación fue irregular y el gobierno la denunció. Tettamanti renunció a esa designación porque dijo sentir “violencia moral”, a lo que el ministro de Justicia replicó que “violencia física” fue ejercida por la dictadura militar-cívica que designó al ahora jubilado.

Recondo y otro camarista resolvieron que ese juzgado sería atendido por un magistrado subrogante distinto una vez a la semana. A la vez, junto con Aguad y el resto de la oposición en el Consejo de la Magistratura, bloquean la designación de jueces que ya han rendido concursos.

Como le dijo la presidenta a Sabbatella en ese acto, el plazo real se cumplirá no el 8 de diciembre, que es feriado, sino el 10 de diciembre, día de los derechos humanos. Sea el 7, el 8 o el 10, ya está fijado el día D. Es una batalla política y legal que repercutirá en toda la región, casi como las elecciones venezolanas.

Aún ganando, hay que democratizar el Poder Judicial. Lo dicho: aprender de Bolivia donde los supremos son elegidos por voto general y duran 6 años, no reelegibles.

Si algo faltaba para terminar de desprestigiar al Premio Nobel de la Paz, otorgado por el Parlamento Noruego, fue la decisión de conceder esa distinción a la Unión Europea. 

por Atilio Boron

Esta distinción fue instituida en el testamento del magnate sueco Alfred Nobel para premiar “a la persona que haya trabajado más o mejor en favor de la fraternidad entre las naciones, la abolición o reducción de los ejércitos existentes y la celebración y promoción de procesos de paz.” Ya en el pasado hubo premiaciones que provocaron escándalo: un pérfido criminal de guerra como Henry Kissinger, que hizo estragos en Indochina, lo obtuvo en 1973 y antes, en 1906, el premio había sido para Theodore Roosevelt, conocido por ser el artífice de la “diplomacia del garrote” aplicada para arrebatar la victoria que Cuba estaba a punto de concretar en contra del colonialismo español y para someter al dominio yankee otros países del Caribe y Centroamérica. Roosevelt además fue el gran arquitecto y ejecutor de la secesión de Panamá de Colombia, todo lo cual no fue óbice para que fuera galardonado por el Parlamento Noruego. (Clic abajo para continuar)

Otro antecedente lo ofrece el caso del también presidente de Estados Unidos, Woodrow Wilson, premiado en 1919 por su contribución a la creación de la Liga de las Naciones. Deslumbrado por ese logro en tierras europeas los otorgantes desestimaron las informaciones que señalaban las tropelías que Wilson, al igual de los arriba nombrados, realizaba en Nuestra América y que sólo por un alarde de la imaginación podrían ser concebidas como tendientes a promover la fraternidad entre las naciones, la reducción de los ejércitos o la promoción de la paz. El galardonado utilizó a destajo la “diplomacia de las cañoneras” en el entorno centroamericano y caribeño: intervino militarmente en México, Haití, Cuba, Panamá, República Dominicana y Nicaragua. En 1914 se apoderó del puerto mexicano de Veracruz y en marzo de 1916 y febrero de 1917 sus tropas penetraron en territorio mexicano persiguiendo a Pancho Villa y perpetrando toda clase de crímenes. Sin embargo, el Premio Nobel de la Paz cayó en sus manos. Todos estos criminales antecedentes, ocultados bajo el prestigio que tenía al Nobel de la Paz, fue opacando el lauro que obtuvieran hombres y mujeres como Martin Luther King, Desmond Tutu, Nelson Mandela, Rigoberta Menchú y nuestro Adolfo Pérez Esquivel en 1980 que sí habían luchado, y muchos lo siguen haciendo hoy, por el imperio de la paz. Antes, en 1936, otro argentino, Carlos Saavedra Lamas había sido distinguido por su papel mediador en la fratricida guerra del Chaco entre Bolivia y Paraguay.

Ya con la entrega del Nobel de la Paz a Barack Obama (2009) se podía percibir que el Parlamento Noruego estaba más preocupado por amigar a su país con los Estados Unidos – let's be friends! -que por premiar a quien realmente estuviera luchando por la paz. Ahora hizo lo mismo con la Unión Europea, a la cual en dos sucesivos referendos la población noruega rechazó ingresar. ¿Cómo premiar a una organización que, en estos momentos, ha declarado la guerra a sus pueblos imponiendo una brutal política de ajuste que sacrifica a sus poblaciones para salvar a los banqueros? ¿Se puede premiar como un gesto pacífico condenar a millones de personas al desempleo, la exclusión, la pobreza extrema, la clausura de sus esperanzas? O es una broma de mal gusto o una burla a la inteligencia de la comunidad internacional.

¿Cómo olvidar que la Unión Europea ha convalidado y apoyado el criminal bloqueo de Estados Unidos contra Cuba, sancionando en 1996 una “Posición Común” concebida para reforzar los padecimientos de la isla en consonancia con las directivas de Washington? ¿Y qué decir del acompañamiento que la UE viene haciendo de las aventuras militares del imperialismo norteamericano en Irak, Afganistán, Libia y, ahora, Siria; o su escandaloso silencio ante el genocidio de Rwanda; o su complicidad con el colonialismo racista del estado de Israel y su criminal política hacia la nación palestina; o su indiferencia ante la suerte de los saharauíes; o su abúlica respuesta ante la destrucción y la muerte sembrada por Estados Unidos en la guerra de los Balcanes?

Como bien lo recuerda Adolfo Pérez Esquivel, este premio parece destinado a encubrir y/o justificar las operaciones militares que la Unión Europea, a través de la OTAN, lleva a cabo en los más apartados rincones del planeta, siempre como furgón de cola de la Casa Blanca. En medio de la profunda crisis económica que la ha postrado, el gobierno griego solicitó postergar la adquisición de armamento acordada con Alemania y Francia. El pedido fue rechazado tajantemente por Berlín y París. ¡El ajuste se debe hacer sobre los salarios y el gasto público en general, pero no en el presupuesto militar y, sobre todo, en las partidas destinadas a adquirir armas en los países europeos!, hoy premiados por su contribución a la paz. De hecho, Francia, Alemania y Gran Bretaña forman parte, junto a Estados Unidos y Rusia, del selecto club de los cinco mayores vendedores de armas del mundo. ¡Extraña manera de promover la abolición o reducción de los ejércitos, como quería Alfred Nobel.

Los parlamentarios noruegos necesitan, con suma urgencia, que alguien les enseñe la diferencia entre la guerra y la paz. Y que se aprendan de memoria el testamento del industrial sueco, porque a la vista de estos antecedentes, sumariamente expuestos, premiar a la UE sólo puede considerarse como un grotesco acto de sumisión al acuerdo bélico entre Estados Unidos y la UE y una “carta blanca” para que la OTAN siga cometiendo toda clase de fechorías y crímenes destinados a estabilizar la dominación imperialista a escala global.

Un nido de belicistas, neoconservadores y partidarios de Israel sobre todo

por Chris Good y Shushannah Walshe / ICH / ABC News

Ante la atención provocada hoy por los comentarios de Mitt Romney sobre Libia –específicamente, su crítica a Obama– vale la pena examinar a quiénes escucha el candidato republicano a presidente cuando se trata de asuntos semejantes.

Dan Senor es uno de los asesores más cercanos de Romney sobre política exterior. Desde los republicanos seleccionaron a Paul Ryan como candidato a vicepresidente, Senor ha estado viajando con él, pero hoy cambió de actividad debido a “eventos de política exterior” y está en Boston y en la Ciudad de Nueva York.

Senor es exportavoz del gobierno de EE.UU. en Irak de la Autoridad Provisional de la Coalición a comienzos de la guerra bajo George W. Bush y es un asesor particularmente cercano de Romney sobre Medio Oriente (ha viajado tres veces con Romney a Israel y también ha escrito un libro sobre Israel que el candidato cita frecuentemente). En el caso de Ryan, lo asesora en temas de política interior y exterior.

El mes pasado, el New York Times describió a Senor como un “propugnador del pensamiento neoconservador que se ha esforzado durante años por impulsar a los presidentes hacia la derecha en su política sobre Medio Oriente”. Senor dirigió ayer una información sobre política exterior para Ryan en el avión de Seattle, junto con Jamie Fly, director ejecutivo de Foreign Policy Initiative y Reuel Marc Gerecht de la Fundación por la Defensa de las Democracias.

Romney tiene un gran grupo de asesores en política exterior, ocho de los cuales participaron en el grupo neoconservador de la primera hora Proyecto para un Nuevo Siglo Estadounidense, fundado en 1997 y dirigido por William Kristol, informó en mayo Ari Berman de The Nation. En el mismo mes, David Sanger, de The New York Times’ Magazine informó del descontento en ese gran equipo, ya que algunos se quejaron de que Romney solo escucha a John Bolton, el exembajador en la ONU bajo el presidente Bush.

Romney ha tratado desde hace tiempo de distinguirse del presidente mediante un contraste entre debilidad y fuerza, y su postura se refleja en el equipo que ha escogido, repleto de luminarias del gobierno de Bush. Los “asesores especiales” –que no incluyen todo el equipo de política exterior– se mencionan en la web de Romney:

Cofer Black

Christopher Burnham

Michael Chertoff

Eliot Cohen

Norm Coleman

John Danilovich

Paula J. Dobriansky

Eric Edelman

Michael Hayden

Kerry Healey

Kim Holmes

Robert Joseph

Robert Kagan

John Lehman

Andrew Natsios

Meghan O’Sullivan

Walid Phares

Pierre Prosper

Mitchell Reiss

Dan Senor

Jim Talent

Vin Weber

Richard Williamson

Dov Zakheim

Michael Hayden fue director de la CIA bajo el presidente Bush, quien lo nombró en 2006. Michael Chertoff fue segundo secretario de Seguridad Interior de Bush. Jim Talent y Norm Coleman son exsenadores republicanos.

Por lo menos uno de ellos presagió la línea de ataque de Romney respecto a Libia. Richard Williamson, que fue enviado enviado especial de Bush a Sudán y embajador en el Consejo de Seguridad de la ONU, lanzó un ataque contra Obama la última noche antes de que se supiera que habían sido asesinados estadounidenses.

“Los eventos en Egipto y Libia muestran el hecho de que los gobiernos de Egipto y Libia no han cumplido sus obligaciones de garantizar la seguridad y protección de nuestras misiones diplomáticas y el respeto que se tiene por EE.UU. bajo el presidente Obama en ambos países”, dijo a Josh Rogin, de Foreign Policy. “Todo forma parte de una visión más amplia del hecho de que el presidente no es un líder eficaz de los intereses de EE.UU. en Medio Oriente.”

Michael Falcone contribuyó a este artículo.

Traducido del inglés por Germán Leyens

Fuente: http://www.informationclearinghouse.info/article32712.htm

La degeneración moral de EE.UU.


El 31 de mayo de 2010, el gobierno derechista de Israel envió fuerzas militares para abordar en aguas internacionales los barcos de ayuda a Gaza de la Flotilla Libertad organizada por el Movimiento Libre Gaza y la Fundación Turca por los Derechos y Libertades Humanas y Ayuda Humanitaria. Los israelíes asesinaron a sangre fría a 8 ciudadanos turcos y a un ciudadano estadounidense. Muchos más fueron heridos por las fuerzas de “la única democracia de Medio Oriente”.

por Paul Craig Roberts / Information Clearing House

A pesar del asesinato de su ciudadano, Washington se puso inmediatamente de parte del demencial gobierno israelí. Los turcos reaccionaron de otra manera. El primer ministro de Turquía, Erdogan, dijo que los siguientes barcos de ayuda serían protegidos por la marina turca. Pero Washington retuvo a su títere y le pagó para que se callara. En otros tiempos, los turcos eran un pueblo bravío. Hoy son marionetas de Washington.

Lo presenciamos durante la semana pasada. El gobierno turco permite que unos islamistas de fuera de Siria, organizados por la CIA e Israel, ataquen ese país desde territorio turco. En varias ocasiones un proyectil de mortero ha caído, según informes noticiosos, si los creéis, justo dentro de la frontera de Turquía. Los militares turcos han utilizado la excusa para lanzar descargas de artillería hacia Siria.

Los que con buen motivo ya no creen a los medios estadounidenses y occidentales o a los gobiernos de EE.UU. y Occidente, piensan que los obuses de mortero fueron disparados por agentes estadounidenses o israelíes, o por los “rebeldes” que apoyan, a fin de proporcionar a Turquía la excusa para comenzar una guerra de la OTAN contra Siria. Una invasión o ataques aéreos de la OTAN aprobados por la ONU, como en Libia, han sido bloqueados por rusos y chinos. Pero si Siria y Turquía van a la guerra, la OTAN debe ayudar a su miembro, Turquía.

Una vez más vemos que los países occidentales dominan y masacran facilmente a los países musulmanes porque éstos no se apoyan entre ellos. En lugar de apoyarse mutuamente, los gobiernos musulmanes aceptan sobornos para que apoyen a las fuerzas cristianas/sionistas del bloque occidental.

Washington lo sabe, por lo cual Washington inició la reivindicación de su hegemonía mundial en Medio Oriente musulmán.

En Occidente, el ministerio de Propaganda sigue hablando de la “revuelta siria”. No hay revuelta alguna. Lo que ha pasado es que EE.UU. e Israel han equipado con armas y han enviado a Siria a islamistas que quieren derrocar el gobierno secular sirio.

Washington sabe que si consigue destruir al gobierno sirio el país se disolverá en facciones en conflicto como Irak y Libia.

Los Estados títeres de Europa y el de Japón forman, por supuesto, parte de la operación de Washington. No habrá quejas por su parte. ¿Pero por qué el resto del mundo acepta que Washington interfiera en los asuntos soberanos de otras naciones hasta el punto de invadirlas, enviar drones y equipos de asesinato y de masacrar a vastas cantidades de ciudadanos en siete países?

¿Significa esta aquiescencia que el mundo ha aceptado la afirmación de Washington de que es el país indispensable con derecho a gobernar el mundo?

¿Por qué, por ejemplo, permiten Rusia y Venezuela que el gobierno de EE.UU. financie su oposición política?

El Estado monopartidista estadounidense no tiene oposición política. Pero imaginad que la tuviera. ¿Toleraría Washington el financiamiento de su oposición por Rusia o Venezuela? Obviamente no. Los que se oponen a EE.UU. con dinero extranjero serían arrestados y encarcelados, pero no en Venezuela o Rusia, países donde, al parecer, la traición es legal.

El 8 de septiembre, Hugo Chávez derrotó a su oponente financiado por EE.UU., Henrique Capriles, por 54% contra 44%.

Sería un margen de victoria sorprendente en una elección presidencial en EE.UU. Sin embargo, en su reelección anterior, Chávez ganó por un 63%. Obviamente, el dinero de Washington y las actividades de propaganda de las Organizaciones No Gubernamentales financiadas por EE.UU. lograron influenciar a los venezolanos y reducir el margen de victoria de Chávez en un 9%. La interferencia de Washington es una barrera masiva para la dirigencia de otros países. Un 44% del pueblo venezolano sufrió un lavado de cerebro o fue demasiado estúpido para votar por el candidato de su propio país y votó por el candidato de Washington.

Es extraordinario que un 44% de los votantes venezolanos haya votado por convertirse en un Estado títere de EE.UU., como Turquía, Inglaterra, Francia, Alemania, Italia, España, Irlanda, Portugal, Eslovaquia, la República Checa, Polonia, los países bálticos, Escandinavia, Canadá, Japón, Corea del Sur, Australia, México, Bélgica, Taiwán, Colombia, Pakistán, Yemen. Probablemente he olvidado unos pocos.

Como me dijo una vez un alto funcionario del gobierno: “El Imperio nos cuesta mucho dinero”. Washington tiene que pagar a sus títeres para que representen a Washington en lugar de sus propios pueblos.

Washington, en su arrogancia extrema, olvida que su control es comprado, no querido. Los títeres de Washington han vendido su integridad y la de sus países por un lucro asqueroso. Cuando se acabe el dinero, se acabará el imperio.

Para entonces el pueblo estadounidense estará tan corrompido como los “dirigentes” extranjeros. En su reseña de The United States And Torture, editado por Marjorie Cohn (New York University Press, 2011) en Independent Review de otoño de 2012, Anthony Gregory escribe:

“En el EE.UU. de Reagan, un tema común en la retórica de la Guerra Fría era que los soviéticos torturaban a la gente y la detenía sin causa, obtenía confesiones falsas mediante una violencia cruel, y hacía lo indecible a detenidos que eran impotentes contra todo el peso despiadado del Estado comunista. Como en el caso de cualquier otro mal, la tortura diferenciaba a los malos, los rojos, de los buenos, el pueblo estadounidense y su gobierno. Sin embargo, por imperfecto que sea el sistema de EE.UU., tenía estándares civilizados que el enemigo rechazaba”.

En 2005, un año después que se filtraran las fotos de las torturas de Abu Ghraib, sondeos estadounidenses mostraron que un 38% había sucumbido ante la propaganda de que la tortura se justificaba en algunos casos. Después de cuatro años más de propugnación neoconservadora de la tortura, un sondeo de Associated Press, informó en 2009 de que un 52% de los estadounidenses apoyaba la tortura.

Al parecer la tortura fue un instrumento de la política de guerra fría de EE.UU. En la Escuela de las Américas, que operó en Panamá y después en Fort Benning, Georgia, entrenaron en la tortura a mlos ilitares latinoamericanos. Sin embargo, fue una operación clandestina. Hubo que esperar hasta el régimen neoconservador Bush para que algunos abogados del Departamento de Justicia (sic) de EE.UU., graduados de las mejores escuelas de derecho, escribieran memorandos legales justificando la tortura a pesar de leyes estatutarias de EE.UU. e internacionales que prohíben la tortura, y para que el presidente y el vicepresidente de EE.UU. reconocieran abiertamente y justificaran la tortura. Algunos de los criminales que escribieron esos memorandos enseñan ahora en prestigiosas escuelas de derecho. Uno fue nombrado al aparato judicial federal y ahora es un juez que sentencia a otros por sus ofensas.

Podemos concluir con Anthony Gregory que no solo los regímenes políticos extranjeros son corrompidos por el mal de Washington, sino también los propios estadounidenses. “Nada demuestra mejor la degeneración moral de la cultura política estadounidense que el asunto de la tortura de EE.UU.”

Washington todavía se disfraza y se pone el sombrero blanco de la ética y la mayor parte del resto del mundo cobra por participar en la mascarada.

Paul Craig Roberts fue editor de The Wall Street Journal y secretario asistente del Secretario del Tesoro estadounidense. Es autor de HOW THE ECONOMY WAS LOST , publicado por CounterPunch/AK Press. Su último libro publicado es Economies in Collapse: The Failure of Globalism, publicado en Europa en junio de 2012.

Fuente: http://www.informationclearinghouse.info/article32711.htm

El secretario de Defensa estadounidense, Leon Panetta, llamó el lunes a los países de América latina a confiar la seguridad interna a la Policía y no al Ejército, prometiendo la ayuda de Estados Unidos para lograrlo, según AFP.

“En los temas de seguridad y defensa, Estados Unidos reconoce que a veces es difícil determinar si las amenazas trasnacionales a la paz y la estabilidad son temas de defensa o de mantenimiento del orden”, dijo el jefe del Pentágono en su discurso ante la X conferencia de ministros de Defensa de las Américas, que se inauguró el lunes en Punta del Este (120 km al este de Montevideo) y a la que la prensa no tuvo acceso.

“El uso de militares para el mantenimiento del orden civil no puede ser una solución de largo plazo”, consideró, según el texto de su discurso al que accedió la AFP.

Panetta enfatizó que Estados Unidos “hará lo que pueda para reducir la brecha de capacidades entre las fuerzas armadas y el mantenimiento del orden”, y se comprometió a hacerlo “de una forma que respete los derechos humanos, la ley y la autoridad civil”.

El jerarca estadounidense manifestó además su apoyo a la iniciativa chilena para acelerar y coordinar”el respaldo a la asistencia humanitaria civil en caso de desastres naturales”.

Panetta manifestó por otra parte que como parte de la nueva estrategia de defensa de Estados Unidos está fuertemente comprometido a fortalecer las asociaciones en defensa en el hemisferio y otras regiones del mundo.

contrainjerencia



El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, resultó ganador en las elecciones realizadas este domingo en Venezuela, de acuerdo con lo anunciado por el Consejo Nacional Electoral (CNE) en su primer boletín luego de cerradas la mayoría de mesas de votación.

Con 54,48 por ciento de los votos, el candidato del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Hugo Chávez, fue electo presidente de la nación para un nuevo periodo de seis años, de acuerdo al primer boletín de resultados ofrecido la noche del domingo por el Consejo Nacional Electoral (CNE)

La rectora del ente electoral, Tibisay Lucena, indicó que con el 90 por ciento de las actas escrutadas, un total de 7 millones 444 mil 082 venezolanos, que representa el 54,42 por ciento, votaron por el candidato socialista.

Mientras tanto, por el candidato de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), Henrique Capriles Radonski, votaron 6 millones 151 mil 544 votos, para un 44,97 por ciento de votos.

En tercer lugar se ubicó la candidata de Poder Laboral, Reina Sequera, que obtuvo 64 mil 281 votos para un 0.46 por ciento.

El representantes de la Organización Renovadora Auténtica (ORA), Luis Alfonso Reyes, fue apoyado por 0,05 por ciento, para un total de 7 mil 362 votos.

Por su parte, seis mil 969 venezolanos le dieron su respaldo a María Bolívar, candidata del Partido Democratico Unidos por la Paz y la Libertad, para un total de 0,05 por ciento.

Finalmente, Orlando Chrinos del Partido Socialismo y Libertad, obtuvo 0,02 por ciento para un total de tres mil 406 votos.

Desde la sala de prensa del CNE, Tibisay Lucena precisó además hay un total de 35 mil 122 actas, con cuatro mil 242 faltantes. Particparon 13 millones 677 mil 934 venezolanos y se registraron 263 mil 654 de votos nulos.

El nivel de abstención se ubicó en 19,06 por ciento, tal y como lo aseguró la titular del árbitro electoral, quien felicitó al pueblo venezolano por su masiva presencia en las urnas.

Cerca de 200 organizaciones de observación acompañaron al CNE en las presidenciales que se celebraron con total normalidad este domingo 7 de octubre.

El sistema electoral venezolano funcionó con normalidad, salvo en algunos centros de votación que se registraron algunas fallas que no generaron impacto en la votación.

teleSUR/ao-PR

Elecciones venezolanas: Una auténtica elección


Una victoria de Chávez proporcionará una plataforma para la rectificación de un proyecto social básicamente progresivo y la continuación de una política exterior antiimperialista. Su derrota proporcionaría a Obama –o a Romney- un trampolín para relanzar los programas neoliberales y militaristas existentes antes de la era Chávez, durante la infame década Clinton (los noventa) de expolio, saqueo, privatizaciones y pobreza.

por James Petras

Introducción

El domingo 7 de octubre, los votantes venezolanos decidirán si siguen apoyando al presidente actual, Hugo Chávez, o se decantan por el candidato de la oposición, Henrique Capriles Radonski. Será una elección entre dos programas y dos sistemas sociales situados en las antípodas: Chávez reclama un aumento de la titularidad pública de los medios de producción y de consumo, un incremento del gasto social en programas asistenciales, una mayor participación popular en las instituciones locales, una política exterior independiente basada en una mayor integración latinoamericana, un aumento de la fiscalidad progresiva, la defensa de la sanidad pública y programas educativos gratuitos y la propiedad pública de la producción petrolera. En el otro extremo, Capriles representa a los partidos y a la élite que apoyan la privatización de las empresas públicas, se oponen a la sanidad y a los programas educativos y de prestaciones sociales puestos en marcha por el actual gobierno y defienden las políticas neoliberales favorables a ampliar el papel del capital privado, extranjero y local, y su control de la economía. Aunque Capriles afirma ser partidario de lo que él denomina "el modelo brasileño" de "mercados libres y bienestar social", sus seguidores políticos y sociales son y han sido fuertes defensores de los tratados de libre comercio con EE.UU., la restricción del gasto social y una fiscalidad regresiva. A diferencia de lo que ocurre en Estados Unidos, los electores venezolanos tienen en sus manos la posibilidad de realizar una auténtica elección y no solo de tomar una decisión cosmética: los dos candidatos representan clases sociales bien diferenciadas, poseen visiones sociopolíticas divergentes y cuentan con distintos aliados internacionales. Chávez está con América Latina, se opone al imperialismo norteamericano allá donde se manifieste y es un defensor incondicional de la autodeterminación y de la integración latinoamericana. Capriles Radonski está a favor de los tratados de libre comercio con EE.UU., se opone a la integración regional, apoya las intervenciones norteamericanas en Oriente Medio y es un defensor acérrimo de Israel. Durante la campaña electoral, como era previsible, todos los medios de comunicación norteamericanos han estado saturados de propaganda contraria a Chávez y favorable a Capriles, llegando incluso a predecir una "victoria" del protegido de Washington, o al menos un resultado apretado.

Las predicciones propagandísticas de los medios y de los expertos se basan exclusivamente en fragmentos selectivos de encuestas de dudosa fiabilidad y en comentarios vertidos durante la campaña. Pero lo peor de todo es la ausencia absoluta de cualquier tipo de debate serio sobre el legado histórico y los rasgos estructurales que forman el contexto esencial de esta elección trascendental.

Legado histórico

Cuando se produjo la primera victoria electoral de Chávez en 1998, la economía y la sociedad venezolanas llevaban casi un cuarto de siglo cayendo en picado, con corrupción generalizada, inflación galopante, disminución de la riqueza y aumento de la deuda, delincuencia, pobreza y desempleo.

Las protestas masivas que se desarrollaron a finales de los ochenta y comienzos de los noventa culminaron en la masacre de miles de habitantes de los suburbios, un fallido golpe de Estado y una desilusión general con el sistema político bipartidista. Se privatizó la industria petrolera; la riqueza del petróleo hizo medrar a una élite empresarial que iba de compras a la "Quinta Avenida", invertía en apartamentos en Miami, acudía a clínicas privadas para estiramientos faciales e implantes mamarios y enviaba a sus hijos a escuelas exclusivas para asegurar la transmisión intergeneracional del poder y el privilegio. El país era un baluarte del proyecto norteamericano para el Caribe, América Central y del Sur. Venezuela estaba polarizada socialmente pero el poder político era monopolio de dos o tres partidos que competían por el apoyo de las diversas facciones de la élite gobernante y de la embajada norteamericana.

El saqueo económico, la regresión social, el autoritarismo político y la corrupción propiciaron la victoria electoral de Hugo Chávez en 1998 y con ella todo un cambio gradual en las política públicas, favorable a la transparencia política y las reformas institucionales, que marcó un giro hacia una mayor equidad social.

El fallido golpe de Estado militar-empresarial de abril de 2002, apoyado por Estados Unidos, y el fracaso del cierre patronal de los directivos petroleros de diciembre 2002 a febrero 2003 (el "paro petrolero") marcaron un hito en la historia política y social de Venezuela. El asalto violento movilizó y radicalizó a millones de trabajadores y habitantes de los suburbios que se echaron a la calle a defender la democracia y que presionaron a Chávez para que "girara hacia la izquierda". La derrota del golpe de Estado y del cierre patronal capitalista (apoyado por EE.UU.) fue la primera de una serie de victorias populares que abrieron la puerta a amplios programas sociales en el ámbito de la salud, la vivienda y las necesidades educativas y alimentarias de millones de venezolanos. Como consecuencia de su participación en el golpe de Estado, la clase dirigente venezolana y norteamericana sufrió pérdidas significativas de personal estratégico en el ejército, la burocracia de los sindicatos y la industria del petróleo.

Capriles fue uno de los líderes del golpe, a la cabeza de una banda de matones que asaltó la embajada cubana, y un colaborador activo del paro petrolero que paralizó temporalmente toda la economía nacional.

Tras el golpe y el paro petrolero se celebró un referéndum, financiado por Estados Unidos, que pretendía la revocatoria de Chávez y tuvo un estrepitoso fracaso. Las derrotas de la derecha reforzaron las tendencias socialistas del gobierno, debilitaron la oposición de las élites y enviaron a los Estados Unidos de misión a Colombia, gobernada por el presidente narcoterrorista Uribe, en busca de un aliado militar para desestabilizar y derrocar al régimen desde el exterior. Aumentó la tensión en la frontera, las bases norteamericanas se multiplicaron hasta siete y los escuadrones de la muerte colombianos cruzaron la frontera. Pero la región al completo cerró filas contra una invasión norteamericana, bien por principios, o bien por miedo a que los conflictos armados pudieran salpicar por encima de las fronteras.

Este legado histórico de los gobiernos autoritarios y los triunfos de Chávez está profundamente grabado en las mentes y las conciencias de todos los venezolanos que se preparan para votar en las elecciones de este domingo. El historial de hostilidad profunda de las élites ante cualquier resultado democrático que favorezca a la mayoría popular y la defensa por parte de las masas de su "presidente socialista" se ven reflejados en la profunda polarización política del electorado y la mutua antipatía u "odio de clase" que se filtra en la cobertura de la campaña electoral. Para las masas, se trata de elegir entre los abusos del pasado y los avances actuales, la movilidad social ascendente y las mejoras materiales en el nivel de vida; en las clases alta y media adinerada reina un gran resentimiento por la pérdida relativa de poder, privilegios, prestigio y preferencias personales. Las pérdidas relativas sufridas por las élites derechistas han alimentado un resentimiento que conlleva peligrosas connotaciones para la democracia en el caso de que perdieran las elecciones y de políticas revanchistas en el caso de que las ganaran.

Configuración institucional

Que la élite derechista no controle el gobierno no quiere decir que carezca de una fuerte base institucional de poder. El 80 por ciento del sector bancario y financiero está en manos privadas, al igual que la mayor parte de la manufactura de servicios y una proporción importante del comercio al por menor y al por mayor. La oposición cuenta asimismo con ciertas simpatías dentro de la burocracia pública, la Guardia Nacional y el ejército, y todos estos funcionarios apoyan de forma activa o pasiva a los grupos políticos derechistas. El núcleo social de la derecha se encuentra en las asociaciones empresariales, financieras y de terratenientes, y la derecha controla aproximadamente una tercera parte de los alcaldes y gobernadores y más del cuarenta por ciento de los diputados nacionales. Las principales multinacionales europeas y norteamericanas del petróleo tienen una cuota minoritaria importante en el sector.

Asimismo, la derecha mantiene el monopolio de los medios impresos y cuenta con una audiencia mayoritaria en radio y televisión, a pesar de los avances gubernamentales. El gobierno, por su parte, ha ganado influencia gracias a la nacionalización de bancos (un 20 por ciento del sector), su cuota de la industria minera y metalúrgica, unas cuantas plantas procesadoras de alimentos y una base de apoyo sustancial en el sector agrícola, que le proporcionan los beneficiarios de la reforma agraria.

El gobierno ha ganado la confianza de los empleados del sector público y los trabajadores de la industria petrolera, de los servicios sociales y del sector de la vivienda y de la asistencia. Parece que goza de un fuerte apoyo en un ejército y una policía constitucionalistas. Asimismo, ha creado medios de comunicación de masas y ha promovido toda una red de emisoras de radio comunitarias.

La mayor parte de los sindicatos y asociaciones de campesinos respaldan al gobierno. Pero su verdadera fuerza se encuentra en las organizaciones comunitarias cuasi-institucionales enraizadas en los extensos asentamientos urbanos y encuadradas en las diferentes "misiones sociales".

Desde el punto de vista del poder monetario, el gobierno cuenta con las sustanciosas ganancias del petróleo para financiar programas de impacto social a corto y medio plazo, contrarrestando eficazmente las influencias del sector privado y de los grupos "de base" que actúan de forma abierta o encubierta financiados por fundaciones norteamericanas, ONG y "agencias de ayuda". En resumen, a pesar de las enormes derrotas políticas del pasado y de décadas de mal gobierno y corrupción, la derecha retiene una base institucional poderosa para disputar los grandes avances socioeconómicos del gobierno de Chávez y organizar una agresiva campaña electoral.

Las dinámicas sociales y la campaña presidencial

La clave para el triunfo en la reelección de Chávez es mantener la atención en los temas socioeconómicos: los programas de sanidad y educación universal, el enorme plan de viviendas públicas puesto en marcha, los supermercados subvencionados por el Estado, la mejora del transporte público en las áreas más densamente pobladas. Cuanto mayor sea la polarización social nacional entre la élite empresarial y las masas, menos probable es que la derecha pueda aprovechar la desafección popular hacia las autoridades locales corruptas e ineficientes. Cuanto mayor sea el nivel de solidaridad social entre los trabajadores asalariados y los informales, menos probable será que la derecha pueda apelar a las aspiraciones de estatus de los trabajadores y empleados que han visto mejorada su situación y han accedido a estilos de vida de clase media, curiosamente durante el periodo de prosperidad inducido por Chávez.

La campaña de Chávez se basa en la promesa de continuidad de la prosperidad social, el mantenimiento de la movilidad social ascendente y de las oportunidades, un llamamiento a mejorar la sensibilidad frente a la igualdad social y la justicia... y cuenta con un sólido 40 por ciento del electorado listo para ir a las barricadas por su Presidente. Capriles atrae a diversos grupos contradictorios: un sólido núcleo del 20 por ciento del electorado, compuesto por las élites bancaria, empresarial y, especialmente, la agraria, junto con sus respectivos empleados, directivos y profesionales, que anhelan un retorno al pasado neoliberal, a una época en que la policía, el ejército y las agencias de inteligencia mantenían a los pobres confinados en sus barrios de chabolas y el tesoro del petróleo fluía hasta sus cofres. El segundo de los grupos que se ven atraídos por Capriles es el de los profesionales y los pequeños empresarios temerosos de la expansión del sector público y de la "ideología socialista" que, sin embargo, deben su prosperidad a los créditos baratos, el aumento de la clientela y el gasto público. Los hijos e hijas de este sector próspero son los "activistas" que ven en la caída del gobierno de Chávez una oportunidad de retomar el poder y el prestigio que pretenden haber tenido antes de la "revuelta de masas". La abierta adhesión de Capriles al neoliberalismo y al golpe militar de 2002 y sus fuertes lazos con la élite empresarial, Washington y sus homólogos derechistas de Colombia y Argentina hacen confiar a la clase media en que su promesa de mantener las misiones sociales de Chávez es pura demagogia por motivos tácticos electorales.

El tercer grupo, con el que Capriles no cuenta pero que le resulta vital para conseguir un resultado respetable, es de la clase media baja y los pobres urbanos de las pequeñas ciudades de provincias. Ante ellos, Capriles se presenta como un seguidor "progresista" de las misiones sociales de Chávez, para poder atacar la ineficiencia y las irregularidades de los funcionarios y administradores locales y la inseguridad pública. La hiperactividad de Capriles, su demagogia populista y sus intentos de explotar el descontento local le aseguran algunos votos de las clases bajas, pero sus relaciones con la clase alta y su largo historial de agresivo apoyo al autoritarismo de derechas ha impedido que las masas se pusieran de su lado.

Por su parte, Chávez esta haciendo hincapié en sus enormes logros sociales, una década espectacular de crecimiento elevado, disminución de las desigualdades (el índice más bajo de América Latina) e índices muy elevados de satisfacción popular con el gobierno. Los fondos para los programas sociales de Chávez han sabido aprovechar un año de recuperación económica tras la recesión mundial (5 % de crecimiento previsto para 2012), precios del petróleo de tres dígitos y un entorno político regional favorable, por lo general, que incluye una tremenda mejora en las relaciones bilaterales con Colombia.


Correlación de fuerzas a escala internacional, regional, nacional y local

El gobierno de Chávez se ha visto enormemente beneficiado por unos precios mundiales muy favorables para su principal producto de exportación: el petróleo. Además, el Estado ha aumentado sus ingresos mediante oportunas expropiaciones y subida de los royalties y de los impuestos, así como de nuevos acuerdos de inversión con capital extranjero alternativo a pesar de la oposición de algunas corporaciones multinacionales norteamericanas.

Washington, involucrado hasta los huesos en los conflictos que mantiene en los países musulmanes ricos en petróleo, no se encuentra en posición de organizar ningún boicot contra Venezuela, uno de sus principales y más fiables proveedores. Su última iniciativa importante para propiciar un "cambio de régimen" fue el paro petrolero organizado por los directivos de PDVSA, la compañía venezolana de petróleos, en 2002-2003, que fracasó estrepitosamente y provocó el despido de casi todos los "asesores" norteamericanos y la radicalización de una política nacionalista con el petróleo.

Las iniciativas del gobierno norteamericano para aislar internacionalmente al régimen de Chávez no han rendido frutos; Rusia y China han aumentado su comercio y sus inversiones, al igual que otra docena de países europeos, de Oriente Medio y Asia. La recesión que sufre la Unión Europea y la desaceleración de la economía norteamericana y mundial no son un buen caldo de cultivo para los sentimientos favorables a cualquier tipo de restricción de los lazos económicos con Venezuela.

Especial importancia ha tenido la llegada al poder de regímenes de centro-izquierda en Sudamérica, el Caribe y América Central, favorables al aumento de los lazos económicos y diplomáticos con Venezuela y a una mayor integración regional. Por el contrario, el respaldo de la administración Obama a los golpes de Estado de Honduras y Paraguay, así como las políticas neoliberales y los tratados de libre comercio promovidos por Washington han perdido el apoyo en la región. En resumen: la correlación de fuerzas internacional y regional ha sido muy favorable al gobierno de Chávez y la influencia dominante de Washington ha declinado.

Colombia, uno de los últimos baluartes de las iniciativas norteamericanas para derrocar a Chávez, ha dado un giro repentino a su política hacia Venezuela. Tras el cambio de régimen, del presidente Uribe al presidente Santos, Colombia ha firmado acuerdos de comercio y de inversiones con Venezuela por valor de miles de millones de dólares, así como alianzas diplomáticas y militares, alcanzando una especie de "coexistencia pacífica". A pesar del reciente tratado de libre comercio firmado con EE.UU. y del mantenimiento de las bases norteamericanas en el país, Colombia ha rechazado (al menos en la presente coyuntura) participar conjuntamente en cualquier intervención militar o política auspiciada por Estados Unidos o en cualquier campaña de desestabilización.

La influencia política norteamericana en Venezuela se basa fundamentalmente en la canalización de recursos financieros y el asesoramiento de sus clientes electorales. A causa de la disminución de aliados regionales externos y la pérdida de influencia en el ejército venezolano y las fuerzas paramilitares colombianas, Washington se ha centrado ahora en sus clientes electorales. Mediante importantes transferencias financieras, ha conseguido imponer un candidato único entre grupos opositores bien dispares, fabricando una ideología de "centrismo" moderado para camuflar las tendencias neoliberales de extrema derecha de Capriles, al tiempo que contrataba a cientos de agitadores y organizadores "comunitarios" para explotar la sustancial brecha que separa las promesas programáticas de Chávez de la aplicación incompetente e ineficiente de dichas políticas que realizan los funcionarios locales.

La debilidad estratégica del gobierno de Chávez se encuentra en el ámbito de lo local, en la incapacidad de los administradores de mantener el suministro de electricidad y de agua corriente. En el ámbito internacional, regional y nacional, la correlación de fuerzas favorece a Chávez. Washington y Capriles intentan compensar la fuerza regional de Chávez atacando sus programas regionales de asistencia, afirmando que está desviando recursos al extranjero en lugar de atender los problemas de casa. Pero Chávez ha asignado enormes recursos a infraestructuras y gasto social; el problema no es el envío de fondos al exterior, sino la mala administración de los funcionarios chavistas locales, muchos de ellos acostumbrados al clientelismo de personalidades y partidos del pasado. En cuanto al aumento de la delincuencia y la escasa imposición de la ley, le costarían a Chávez algo más que unos cuantos votos si no fuera porque los mismos índices de criminalidad están presentes en el estado de Miranda, donde Capriles ha gobernado los últimos cuatro años.


El resultado electoral

A pesar de las enormes mejoras que ha aportado el gobierno de Chávez a las clases bajas y el sólido apoyo con que cuenta entre los pobres, la emergente clase media producto de la era Chávez tiene expectativas de un mayor consumo y una menor delincuencia e inseguridad; intentan distanciarse de los pobres y aproximarse a los más acomodados: sus ojos miran hacia arriba y no hacia abajo. El entusiasmo, tras doce años en el poder, se ha debilitado pero el temor de las masas a una reversión neoliberal pone límites al electorado potencial que Capriles pueda atraer. A pesar de la delincuencia y de la ineficacia y corrupción de los funcionarios, la era Chávez ha sido un periodo extremadamente favorable para la clase baja y los sectores empresarial, comercial y financiero. Y este año, 2012, no es ninguna excepción. Según datos de la ONU, el índice de crecimiento de Venezuela (5 %) es superior al de Argentina (2 %), Brasil (1,5 %) y México (4 %). El consumo privado ha sido el principal promotor del crecimiento gracias al incremento de los mercados de trabajo, del crédito y de la inversión pública. La inmensa mayoría de los venezolanos, incluyendo a algunos sectores empresariales, no votarán contra un gobierno en ejercicio que ha generado una de las recuperaciones económicas más rápidas del hemisferio. El pasado derechista radical de Capriles y su actual proyecto encubierto podría generar conflictos de clase, inestabilidad política, deterioro económico y un clima desfavorable para los inversores internacionales.

Probablemente Washington no favorecería un golpe de Estado o una campaña de desestabilización tras las elecciones si Capriles pierde por un margen significativo. La popularidad de Chávez, las leyes sobre prestaciones sociales, las ganancias materiales y el crecimiento dinámico de este año le aseguran una victoria por un margen de 10 puntos. Chávez conseguirá el 55 % de los votos y Capriles el 45 %. Washington y sus acólitos derechistas planean consolidar su organización y prepararse para las elecciones al Congreso del próximo diciembre. La idea es ir "ocupando las instituciones" con el fin de paralizar las iniciativas del ejecutivo y frustrar el intento de Chávez de seguir adelante con una economía socializada. El talón de Aquiles del gobierno se encuentra precisamente en el ámbito local y estatal. Los funcionarios incompetentes y corruptos deberían ser sustituidos por dirigentes locales eficientes y controlados por la comunidad, capaces de poner en marcha los programas inmensamente populares de Chávez. Y Chávez debería prestar mucha más atención a la política y la administración local para poder igualar allí sus éxitos en política exterior. El hecho de que la derecha sea capaz de juntar medio millón de manifestantes en Caracas no se basa en el atractivo ideológico de un pasado ruinoso y golpista, sino en su habilidad para sacar partido de las quejas crónicas de carácter local que no han sido solucionadas: delincuencia, corrupción, apagones y cortes de agua.

En la elección de octubre 2012 no solo está en juego el bienestar del pueblo venezolano sino el futuro de la integración y la independencia latinoamericana y la prosperidad de millones de personas que dependen de la ayuda y la solidaridad de Venezuela.

Una victoria de Chávez proporcionará una plataforma para la rectificación de un proyecto social básicamente progresivo y la continuación de una política exterior antiimperialista. Su derrota proporcionaría a Obama –o a Romney- un trampolín para relanzar los programas neoliberales y militaristas existentes antes de la era Chávez, durante la infame década Clinton (los noventa) de expolio, saqueo, privatizaciones y pobreza.

Traducción: Paco Muñoz de Bustillo

Desde Caracas, en contacto con Andrés Gallardo, juez de licencia y defensor adjunto de la Defensoría General de la Ciudad de Buenos Aires, y Lito Borello, Coordinador Nacional de la Organización Social y Política, Los Pibes, invitados por el PSUV (Partido Socialista Unido de Venezuela) como acompañantes internacionales en las elecciones presidenciales que se celebrarán mañana 7 de octubre en la República Bolivariana de Venezuela, respondieron la entrevista que trascribimos a continuación.

CLMTU: Andrés, podrías contarnos algunas apreciaciones sobre este primer viaje tuyo a Venezuela.

La visita a Venezuela tiene una doble significación. En primer lugar encontrarse en el estado latinoamericano que lidera el proceso de transformación regional en las áreas económicas, políticas y jurídicas. Además, hacerlo en el momento tan especial en el cuál se juega la consolidación de este proceso histórico y asumiendo la trascendencia que tiene el resultado que de esta elección resulte. Por cierto, contextualizando adecuadamente este viaje en el marco de una clara intentona de los sectores de la derecha mundial para neutralizar el proceso emancipatorio latinoamericano.
Las primeras impresiones de la visita que quisiera destacar tienen que ver con el alto grado de participación popular (recordando que el voto no es obligatorio y que se prevee una participación superior al 70 por ciento del padrón) y con el inmejorable sistema de voto electrónico implementado y que hemos tenido la posibilidad de oscultar en sus detalles. Ambos puntos, participación y transparencia, nos hablan de un proceso comicial impecable, dando por tierra con los mensajes en contrario que postula la prensa hegemónica mundial.

CLMTU: ¿Existe alguna vinculación entre el clima que instalan los medios en Venezuela y lo que se ha vivido en las últimas horas en Argentina?

A.G. : Por supuesto. La globalización no es sólo un fenómeno de expansión económica, sino básicamente un modo de actuar de la centralidad del poder mundial. Ellos vienen diseñando planes regionales de acción política y cada vez con mejor sincronización actúan en diversos estados para obtener un resultado común. No puede leerse como casual, sino como causal el hecho de que los discursos de la prensa hegemónica "unidos" contra los procesos políticos, venezolano y argentino, se den en paralelo con acciones desestabilizantes en ambos estados.
La derecha internacional piensa y articula sus discursos y sus acciones. Su prensa los refleja y sus académicos los justifican. Debemos estar muy alertas frente a esta amenaza reaccionaria.

CLMTU: ¿Qué pasa el día después del domingo 7?

A.G. : El lunes ocho y los días subsiguientes no son sino tiempos de continuidad de un proceso político que es ya irreversible. Si la derecha internacional reunida en Caracas (están nuestros exponentes vernáculos allí) no acepta el seguro triunfo del pueblo y del gobierno bolivariano, e intenta alguna forma de violencia, será igualmente incapaz de detener el destino ya definido por la patria americana. Mas temprano que tarde, el socialismo venezolano consolidará el modelo político y social que se ha propuesto desde 1999. El lunes ocho encontrará en el pueblo venezolano movilizado y defendiendo su espacio histórico, la firme voluntad de ratificar el plan de dignidad americana de Simón Bolívar.


L.B. : Asumiendo la responsabilidad que nos corresponde como latinoamericanos, estamos aquí en la República Bolivariana construyendo la solidaridad necesaria para defender y profundizar los procesos que vive Nuestramérica. La batalla del 7/10 ratificará la direccionalidad revolucionaria que viven nuestras patrias y nuestros pueblos. Hoy más que nunca, el imaginario de los patriotas, como San Martín y Bolívar, está vivo y vigente. Todos nosotros necesitamos asumir las tareas que demanda la hora. La participación y el protagonismo de cada uno de nosotros se hacen indispensables para las batallas por venir. Asumamos la responsabilidad de ponernos la mochila al hombro de ser constructores de nuestro propio destino.

¿Por qué Chávez?


Hugo Chávez es, sin duda, el jefe de Estado más difamado en el mundo. Al acercarse la elección presidencial del 7 de octubre, esas difamaciones se tornan cada vez más infames, tanto en Caracas como en Francia y en otros países. Atestiguan la desesperación de los adversarios de la revolución bolivariana ante la perspectiva (que las encuestas parecen confirmar) de una nueva victoria electoral de Chávez.



por Jean-Luc Melenchon - Ignacio Ramonet / La jornada (Mexico)


Un dirigente político debe ser valorado por sus actos, no por los rumores vehiculados en su contra. Los candidatos hacen promesas para ser elegidos: pocos son los que, una vez en el poder, las cumplen. Desde el principio, la promesa electoral de Chávez fue muy clara: trabajar en beneficio de los pobres, o sea –en aquel entonces–, la mayoría de los venezolanos. Y cumplió su palabra.

Por eso, este es el momento de recordar lo que está verdaderamente en juego en esta elección, ahora cuando el pueblo venezolano se alista para votar. Venezuela es un país muy rico, por los fabulosos tesoros de su subsuelo, en particular sus hidrocarburos. Pero casi todas esas riquezas estaban acaparadas por las elites políticas y las empresas trasnacionales. Hasta 1999, el pueblo sólo recibía migajas. Los gobiernos que se alternaban, democratacristianos o socialdemócratas, corruptos y sometidos a los mercados, privatizaban indiscriminadamente. Más de la mitad de los venezolanos vivía por debajo del umbral de pobreza (70.8 por ciento en 1996).

Chávez hizo que la voluntad política prevaleciera. Domesticó los mercados, detuvo la ofensiva neoliberal y posteriormente, mediante la implicación popular, hizo que el Estado se reapropiara los sectores estratégicos de la economía. Recuperó la soberanía nacional. Y con ella, ha procedido a la redistribución de la riqueza, en favor de los servicios públicos y de los olvidados.

Políticas sociales, inversión pública, nacionalizaciones, reforma agraria, casi pleno empleo, salario mínimo, imperativos ecológicos, acceso a la vivienda, derecho a la salud, a la educación, a la jubilación… Chávez también se dedicó a la construcción de un Estado moderno. Ha puesto en marcha una ambiciosa política del ordenamiento del territorio: carreteras, ferrocarriles, puertos, represas, gasoductos, oleoductos.

En materia de política exterior, apostó por la integración latinoamericana y privilegió los ejes sur-sur, al mismo tiempo que imponía a Estados Unidos una relación basada en el respecto mutuo… El impulso de Venezuela ha desencadenado una verdadera ola de revoluciones progresistas en América Latina, convirtiendo este continente en un ejemplar islote de resistencia de izquierdas alzado en contra de los estragos del neoliberalismo.

Tal huracán de cambios ha volteado las estructuras tradicionales del poder y acarreado la refundación de una sociedad que hasta entonces había sido jerárquica, vertical, elitesca. Esto sólo podía desencadenar el odio de las clases dominantes, convencidas de ser los legítimos dueños del país. Son estas clases burguesas las que, con sus amigos protectores de Washington, vienen financiando las grandes campañas de difamación contra Chávez. Hasta llegaron a organizar –en alianza con los grandes medios que les pertenecen– un golpe de Estado, el 11 de abril de 2002.

Estas campañas continúan hoy día y ciertos sectores políticos y mediáticos europeos se encargan de corearlas. Asumiendo –lamentablemente– la repetición como si fuera una demostración, los espíritus simples acaban creyendo que Hugo Chavez estaría encarnando "“un régimen dictatorial en el que no hay libertad de expresión”".

Pero los hechos son tozudos. ¿Alguién ha visto un "“régimen dictatorial”" ensanchar los límites de la democracia en vez de restringirlos? ¿Y otorgar el derecho de voto a millones de personas hasta entonces excluidas? Las elecciones en Venezuela sólo ocurrían cada cuatro años, Chávez organiza más de una por año (14 en 13 años), en condiciones de legalidad democrática, reconocidas por la ONU, la Unión Europea, la OEA, el Centro Carter, etcétera.

Chávez demuestra que se puede construir el socialismo en libertad y democracia. Y convierte incluso ese carácter democrático en una condición para el proceso de transformación social. Chávez ha probado su respeto al veredicto del pueblo, renunciando a una reforma constitucional rechazada por los electores vía referéndum en 2007. No es casual que la Foundation for Democratic Advancement (FDA), de Canadá, en un estudio publicado en 2011, situara entonces a Venezuela en el primer lugar de los países que respetan la justicia electoral.

El gobierno de Hugo Chávez dedica 43.2 por ciento del presupuesto a las políticas sociales. Resultado: la tasa de mortalidad infantil ha sido dividida por dos. El analfabetismo, erradicado. El número de docentes, multiplicado por cinco (de 65 mil a 350 mil). El país presenta el mejor coeficiente de Gini (que mide la desigualdad) de América Latina. En su informe de enero de 2012, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal, un organismo de la ONU) establece que Venezuela es el país suramericano que –junto con Ecuador–, entre 1996 y 2010, ha logrado la mayor reducción de la tasa de pobreza. Finalmente, el instituto estadunidense de sondeos Gallup ubica al país de Hugo Chávez como la sexta nación "“más feliz del mundo”".

Lo más escandaloso, en la actual campaña de difamación, es pretender que la libertad de expresión esté constreñida en Venezuela. La verdad es que el sector privado, hostil a Chávez, controla allí ampliamente los medios de comunicación. Cada cual puede comprobarlo. De 111 canales de televisión, 61 son privados, 37 comunitarios y 13 públicos. Con la particularidad de que la parte de la audiencia de los canales públicos no pasa de 5.4 por ciento, mientras que la de los privados supera 61 por ciento… Mismo escenario para los medios radiales. Y 80 por ciento de la prensa escrita está en manos de la oposición, siendo los dos diarios más influyentes –El Universal y El Nacional–, adversos al gobierno.

Nada es perfecto, por supuesto, en la Venezuela bolivariana –¿dónde existe un régimen perfecto?–. Pero nada justifica esas campañas de mentiras y de odio. La nueva Venezuela es la punta de lanza de la ola democrática que, en América Latina, ha barrido con los regímenes oligárquicos de nueve países, apenas caído el Muro de Berlín, cuando algunos vaticinaban "“el fin de la historia”" y "“el choque de las civilizaciones”" como horizontes únicos para la humanidad.

La Venezuela bolivariana es una fuente de inspiración de la que nos nutrimos, sin ceguera, sin inocencia. Con el orgullo, sin embargo, de estar del buen lado de la barricada y de reservar los golpes para el malévolo imperio de Estados Unidos, sus tan estrechamente protegidas vitrinas del Cercano Oriente y dondequiera reinen el dinero y los privilegios. ¿Por qué Chávez despierta tanto resentimiento en sus adversarios? Indudablemente porque, tal como lo hizo Bolívar, ha sabido emancipar a su pueblo de la resignación. Y abrirle el apetito por lo imposible.

LA DIALECTICA ENTRE EL AMOR Y EL ODIO y EL 8N


Es una verdadera pena que las fotos de las encuestas, determinen decisiones políticas, tengo una sensación similar a la de fines del 2008, la foto nos indicaba que Néstor ganaba por no menos de 10 puntos en el 2009; y que el PJ como estructura garantizaba ese triunfo. Pero analizando el dispositivo del enemigo, podíamos apreciar los instrumentos por los cuales el discurso había penetrado en los sectores populares y el desarrollo de la película tendría fotos diferentes.

Por Gallego Fernandez / ML CARLOS MUGICA

Lo más preocupante de esta coyuntura, como en aquel entonces, es observar que el enemigo tiene un plan, cuyos titiriteros son los sectores dominantes, que disputan el sentido del proceso; y quien decide sobre la riqueza que produce el trabajo.

El conjunto de los militantes y simpatizantes, debiera preguntarse, cual es el plan del FPV, y que función debemos desempeñar, en esta coyuntura, si la única respuesta que tenemos es: a) Gestionar y b) estar unidos y organizados. Nos podemos reunir semanalmente, en los ámbitos de nuestra organización, y con las otras organizaciones hermanas; y aún analizando desde la formidable cantidad de datos que circulan, como el enemigo ejecuta tranquilamente su plan. Tenemos que digerir la impotencia de contar con herramientas muy limitadas para neutralizarlo, un relato que explica como mejoramos en relación al 2001; y que los abusos en los precios, tratamos de mitigarlos llevando una vez por mes, pescado, pan, carne y todo lo que podamos, a menor precio. Con esto, es obvio, que no se puede combatir al odio de las de las minorías.

Los militantes que tienen más conocimiento, sobre las medidas de gobierno, pueden explicar la importancia de las reformas en el Banco Central, la Ley de Convertibilidad, el control cambiario, y las herramientas que despliega el estado, para sustituir importaciones; pero nuestros vecinos, (que no son oligarcas), son obstinados, quieren saber hacia donde vamos, y cual será su destino; y al no tener plan, nuestro relato pasa de lo político, a lo religioso, diciéndole que tengan fe en el gobierno.

Si en cambio tuviésemos un plan, podríamos explicar que la gestión llevará adelante una serie de medidas que tendrán fuerte impacto en la vida cotidiana; entre ellas (a modo de ejemplo), la política de precios para despejar dudas sobre la estabilidad del poder adquisitivo, una política que erradique el trabajo no registrado y la desocupación, y resuelva el déficit de vivienda, otra construyendo un sistema integral de salud y por último que actualizará los proyectos pedagógicos para que los chicos cuando terminen de estudiar, puedan acceder a los bienes materiales que los incorpora en condición de iguales a la sociedad. En un plan de estas características es muy sencillo señalar a nuestros compatriotas, quienes son los enemigos; al otro día tendrían el coro del Stablishment cuestionando todo lo que favorece al pueblo; como también tendríamos la oportunidad de movilizarlo masivamente para apoyar cada uno de los proyectos jurídicos y los instrumentos de estado, que le permiten al pueblo alcanzar lo que desea.

Nuestro pueblo defendería firmemente, la soberanía monetaria, si supiese que con emisión del BCRA, se promueve erradicar el déficit habitacional, sería inútil la el relato de los top-ten de la economía, explicándonos que genera inflación; y si a la vez, hay políticas que equilibran ofertas y demandas y sancionan las intervenciones distorsivas sobre precios, desde posiciones dominantes, el discurso del enemigo queda sin sustento empírico. En condiciones como estas, es altamente probable, que el pueblo se movilice, si en cambio lo queremos movilizar por las reformas de la carta orgánica del BCRA, aún cuando es una de las decisiones más trascendentes de este gobierno, se hace algo complejo; mucho más complejo, es movilizarlo por la sola razón de estar unidos y organizados; lo mas probable, es que nos pregunten para que y nuevamente caeríamos en el dominio de la religión.

Cristina con toda su voluntad de trabajo y lucha, seguramente desea derrotar al odio con gestión, pero si el 8 de noviembre tenemos 500 mil payasos pidiendo lo que se les ocurra en la calle, manifestando rechazo y odio al gobierno y a los humildes, la gestión puede ser muy meritoria, pero no resuelve el tema. Por el contrario el relato del enemigo, sintetizado por la propaladora de Clarín, será exponer el hecho de masas como plebiscito de rechazo a la gestión de gobierno.

Por otro lado, todos compartimos que no debemos alimentar la espiral de violencia, pero es suicida quedaros cruzados de brazos en la inacción total, mientras la derecha católica lanza una proclama de golpe de estado y todo el Stablishment está trabajando para el 8N, nuestra acción política, no puede ser enseñar croché y yoga en los locales, y repartir pescado y carne en los sectores más humildes, para explicar que estamos mejor que en el 2001. Como también es apropiado que la militancia reflexione, sobre el origen de la violencia en el país, esta siempre tuvo como protagonista a los sectores dominantes; (toda vez que perdieron el control del estado y afectaron sus intereses;), Pensar en hipótesis donde estos sectores produzcan hechos violentos, no es un ejercicio lúdico, sino es manejar y elaborar racionalmente nuestra respuesta política.

Mal que nos pese, el odio y el amor, en esta coyuntura, se dirime en un escenario de masas, tenemos las condiciones para hacerlo, en el conurbano bonaerense, hay más de cuatro millones de argentinos dispuestos a garantizar un gobierno popular; necesitamos un plan, que exprese el destino colectivo, desde las transformaciones en la vida cotidiana, un escenario convocante, y una gran confianza en el pueblo por parte del gobierno y las organizaciones políticas, para que irrumpa como protagonista del proceso y demostrando de esta forma, que el amor vence al odio.

Seguir creyendo que detrás de esto esta solamente Magneto, es muy inocente; esta la iglesia jerárquica clamando por los pobres con las estadísticas de la UCA, y todos sus colegios privados, están los formadores de precios; están las multis personificadas por Rocca y Ratazzi y Blaquier que tienen restricciones cambiarias a la libre circulación de sus capitales; está toda la elite dominante que tiene un familiar genocida en la carcel; están sectores gremiales y la izquierda boba, aspirando a incrementar un poquito su poder institucional. El 7D, ha dejado de ser una batalla contra Magneto, es contra esta estructura de poder, que por convicción o por oportunidad; quiere clausurar este proceso.

La estrategia del enemigo, es legitimar desde un escenario de masas su relato; “Este es un gobierno de montoneros, cuya única lógica es mantenerse en el poder, despreciando la democracia y sus instituciones, enriqueciendo a los funcionarios y empresarios amigos; consolidando el consenso electoral, desde el clientelismo en los sectores más empobrecidos, y la extorsión a gobernadores e intendentes, eliminando la libertad de prensa, es el totalitarismo y la tiranía”. Magneto, tranquilamente podría acogerse a la ley y con treinta testaferros, seguir manejando el grupo; si no lo hace, es porque están creando las condiciones para que el gobierno intervenga con las fuerzas de seguridad el 7D; y provocar una respuesta masiva de repudio, montada en movilizaciones previas y un clima de hartazgo, que a la vez le sirva para reconstruir la imagen del grupo que está totalmente dañada; desde ese posicionamiento, pueden pasar a la última fase, una derrota del FPV en el 2013 y condicionar con la cúpula del poder económico el candidato del FPV, para el 2015. Esto es lo que verdaderamente le permitiría a Magneto, seguir integrando la cúpula del poder económico.

Cada medida de gobierno, aún la mas favorable al pueblo; el enemigo la toma como dato empírico de su relato, (si hace viviendas, es para juntar votos, enriquecer empresarios etc, etc). Por lo que, podría ser interesante pensar que antes del 7D, se convoque a un escenario de masas, superador al de los sectores dominantes, para respaldar y enunciar un marco estratégico del país que queremos, donde cinco o seis decisiones políticas, respondan a las demandas populares más sentidas. Sería de mucha utilidad para nuestro pueblo que estuviésemos Unidos y Organizados para esto. Donde nuestro relato exprese el rol protagónico del pueblo en una democracia, la construcción de un orden social de igualdad y justicia, la soberanía de las mayorías para decidir, y la independencia económica para garantizar la felicidad de los argentinos.

De algo estoy seguro, el amor y el odio, no se recuperan en sentimientos superadores; o vence el odio o triunfa el amor; por algo Eva siempre tuvo presente que el pueblo y la oligarquía son irreconciliables.

Compartimos el video de la entrevista realizada por la Agencia Paco Urondo a Lito Borello dirigente a nivel Nacional de la Organización Socil y Política Los Pibes.

En el mismo, Borello expresa los puntos de vista de su oreganización sobre la coyuntura política actual.


El amigo Omar Quiroga nos informa que a partir del 9 de octubre a las 22.30 horas canal 7 emitirá su miniserie Memorias de una muchacha peronista.

“Memorias de una muchacha peronista” narra la historia de Elvira González, una joven de 23 años, soltera, de clase media baja, que en 1944 ingresa a trabajar como secretaria a Radio Noticias de Argentina. Durante el periplo 1944-1956, conoceremos la historia de esta mujer argentina, que ve modificado su rol familiar, laboral, social y político. Paralelamente, el seguimiento a su vida profesional nos va revelando el peso de la radio como medio de comunicación en el quehacer político nacional, junto a una semblanza costumbrista de la sociedad de la época.

Cada capítulo se sitúa en el quehacer político del año en curso, y el conflicto central que supone difundir o callar una noticia, cuando su conocimiento público puede torcer el curso de los acontecimientos.

Además del retrato de las vidas de los protagonistas, el programa se apoya en el material fílmico de la época para contextualizar la acción dramática como recurso narrativo.

Los preconceptos en la pareja, el modelo matrimonial, la separación, la maternidad, la fidelidad y la lealtad, la seguridad social los padres y la muerte, en la vida de la protagonista, hallan un paralelismo en las grandes discusiones que conmovieron al país en esa época (leyes sociales, ley de divorcio, voto femenino, etc).



CFK dio instrucciones de dialogar con Irán


Delante de 192 testigos, los países que junto a la Argentina integran Naciones Unidas, Cristina Kirchner anunció el final del dilema: habrá diálogo y el Gobierno quiere que sea sobre el pedido de la Justicia argentina. El encuentro con el presidente islamista egipcio.

Por Martín Granovsky /

Desde Nueva York

Este diario señaló el lunes que la solución del dilema sobre el diálogo con Irán podría estar en el propio discurso de la Presidenta. Y así fue. Ayer Cristina Fernández de Kirchner anunció ante la Asamblea General de la ONU que dio instrucciones al canciller Héctor Timerman de reunirse con su colega iraní para tramitar el interrogatorio que la Justicia argentina quiere realizar a tres ciudadanos de Teherán.

La Presidenta añadió un elemento más. Dijo que si en el diálogo entre Timerman y Alí Akbar Salehi surge una contrapropuesta iraní, la someterá al Congreso, donde están “las fuerzas políticas con representación parlamentaria”, porque “todos deben dar su opinión”. También aclaró que consultará cualquier decisión con los familiares de las víctimas del atentado a la AMIA, producido el 18 de julio de 1994 y aún sin esclarecer. Sergio Burstein, uno de los representantes de los familiares, se mostró de acuerdo con mantener un diálogo directo con Irán. Burstein viajó a Nueva York y expresó su apoyo en declaraciones formuladas en la misma sede de la Organización de las Naciones Unidas, donde también se ocupó de las consultas formuladas por los periodistas extranjeros. Un gigantesco centro de prensa fue montado especialmente para esta sesión de la Asamblea General a metros del edificio principal de la ONU, entre la Primera Avenida y el East River, a la altura de la calle 46 de Manhattan.

Tal como lo reflejan estas mismas páginas, los dirigentes de los judíos argentinos que se organizan comunitariamente en la Delegación de Asociaciones Israelitas de la Argentina (DAIA) y en la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) también se mostraron de acuerdo con la decisión y el marco de análisis internacional que expuso la Presidenta en la Asamblea de la ONU (ver página 5).

Las repercusiones fueron inmediatas tras el discurso de Cristina Kirchner y no se extendieron porque al atardecer comenzó el Día del Perdón.

El interlocutor de Timerman, Salehi, tiene un currículum especial como canciller. De 63 años, físico de profesión con posgrado en el Instituto Tecnológico de Massachussets, Salehi llegó al Ministerio de Relaciones Exteriores después de una carrera nuclear. Fue representante iraní en la Agencia Internacional de Energía Atómica con sede en Viena y encabezó el organismo atómico del Estado iraní hasta enero de 2011. La cuestión nuclear, justamente, está en el centro de la discusión mundial sobre Irán que, en el polo más activo de las sospechas sobre una perspectiva nuclear de aplicación bélica, involucra sobre todo a los Estados Unidos y a Israel.

Ya en los últimos nueve meses de su último mandato posible según la Constitución, en su visita a Nueva York el presidente iraní Ahmed Ahmadinejad no hizo esfuerzos por caer simpático a nadie. En una reunión con periodistas dijo que con décadas de vida el Estado israelí “no tiene raíces en la historia” de la región, en especial en comparación con los miles de años de Irán, una alusión a la antigua Persia. Ahmadinejad, que ahora ejerce también la presidencia rotativa del Movimiento de Países No Alineados, el mayor bloque dentro de la Asamblea de la ONU, es conocido por su continua negación del Holocausto.

Sin embargo, parte de la retórica del presidente iraní es compartida por otros presidentes de países con mayoría de población musulmana.

“Algunos miembros del Consejo de Seguridad con derecho de veto eligieron mantenerse en silencio” en relación con el arsenal nuclear israelí mientras que “impiden el progreso científico de otras naciones”. El embajador israelí en Naciones Unidas, Ron Grosor, juntó los temas y dijo que “tres mil años de historia judía ilustran el peligro de ignorar a los fanáticos como el presidente iraní, sobre todo cuando se acerca al momento de contar con armamento nuclear”. El diario The New York Times de ayer consignó declaraciones de Tommy Victor, uno de los voceros de la Casa Blanca, quien remarcó la necesidad de “transparencia” de Irán y dijo que “el compromiso de los Estados Unidos con Israel es inconmovible”. El diario comentó que “la administración Obama subraya que no desea un Irán convertido en un Estado con armas nucleares, pero urgió a Israel a darles más tiempo a la diplomacia y a las sanciones”.

Ahmadinejad completó sus mensajes en los Estados Unidos declarando a la CNN que “nadie da lugar a nacimientos mediante la homosexualidad, porque la homosexualidad hace cesar la procreación”. La ONU dijo en su último informe sobre derechos humanos que los gays en Irán “enfrentan acoso, persecución, castigos crueles e incluso la pena de muerte”.

En su discurso, la Presidenta pareció tomar en cuenta los distintos elementos en juego en el mundo y dentro mismo de los Estados Unidos. Por empezar, inició su mensaje con un “enfático repudio y rechazo al salvaje asesinato de que fuera objeto el embajador estadounidense Chris Stevens en Libia”. Dijo que en Benghazi, donde fue asesinado Stevens por un ataque con cohetes, “residían los principales fundamentalistas islámicos no ya opositores a Khadafi sino opuestos a una convivencia en paz entre diferentes regiones, pertenencias y creencias”.

Recomendó “ocuparse de la diplomacia antes que ocuparse de las armas” y añadió que “fracciones políticas que parecían aliadas de Occidente terminaron siendo enemigos acérrimos de los valores occidentales”. La referencia pareció dirigida al terrorismo fundamentalista que, como en el caso de Al Qaida, comenzó como un instrumento contra la Unión Soviética y con entrenamiento norteamericano para pelear en Afganistán en plena Guerra Fría, a comienzos de los años ’80.

También destacó CFK la “necesidad de reconocimiento al Estado palestino y que Israel viva dentro de sus fronteras tal como eran en 1967”, temas que “son parte del nudo fundamental del problema del Medio Oriente”. Las fronteras cambiaron después de la victoria israelí en la Guerra de los Seis Días del ’67. La referencia presidencial tiene una traducción en la ONU. El 22 de noviembre de 1967, cinco meses después del conflicto, el Consejo de Seguridad emitió la resolución 242 que obliga a Israel a retirarse de los territorios ocupados.

“Para Chris Stevens y su familia ya no habrá primavera árabe sino un invierno eterno”, dijo la Presidenta en otra referencia al embajador asesinado hace dos semanas, un hecho inusual no solo para los Estados Unidos sino para la diplomacia incluso en los conflictos más sangrientos de la historia moderna.

Como todos los temas internacionales, también el asesinato de Stevens se metió de lleno en la campaña electoral que enfrentará en noviembre al presidente Barack Obama con el candidato republicano Mitt Romney. Romney y su candidato a vice, el ultraduro de 42 años Paul Ryan, critican a Obama por supuesta blandura en Medio Oriente.

La Presidenta hizo su anuncio sobre el diálogo con Irán al final del discurso, cuando retomó por tercera vez la noticia de la muerte de Stevens y la relacionó con hechos terroristas como los atentados contra la AMIA en 1994 y contra la embajada de Israel en 1992, “que para los argentinos son una herida abierta”.

Sin acusar a Irán como participante de los atentados, mencionó el pedido de captura internacional para tres ciudadanos iraníes con el objetivo de que contesten preguntas de la Justicia argentina y recordó que antes en la ONU ofreció como alternativa aplicar la doctrina usada con el comando libio acusado de haber volado un avión en Lockerbie y tramitar un juicio en un tercer país distinto de la Argentina e Irán.

Fue en ese punto cuando registró que el 19 el Gobierno recibió un pedido iraní de reunión bilateral para dialogar. Dijo textualmente, poniendo de hecho una condición: “Para dialogar, entendemos, sobre ese tema”.

“Mi país sigue reclamando el diálogo como instrumento universal y decidí instruir al canciller para que tenga lugar aquí en la ONU una reunión bilateral entre ambas cancillerías”, afirmó. “Espero resultados concretos de esa reunión.”

Si hubiera propuestas de Irán para avanzar en un sentido diferente se concretaría la promesa de someter esas ideas al Congreso. Eso, según dijo la Presidenta, más allá de que la Constitución ponga la política exterior como atribución del Poder Ejecutivo. De hecho equivaldría a considerar una contrapropuesta con valor de tratado. Los tratados sí requieren ratificación parlamentaria.

Cristina Kirchner rememoró que, cuando era legisladora nacional durante seis años, integró la comisión parlamentaria de seguimiento de los atentados a la AMIA y a la Embajada de Israel. La actual presidenta tuvo una posición crítica de la investigación que llevó adelante el gobierno de Carlos Menem y el juez federal Juan José Galeano, destituido por iniciativa de Néstor Kirchner por el Consejo de la Magistratura y sometido después a proceso judicial. “Con los familiares de las víctimas me siento particularmente comprometida”, dijo al prometer por qué los consultará.

Sobre el final del discurso indicó que estos temas marcarán el tono de la presencia argentina entre los miembros no permanentes del Consejo de Seguridad en 2013 y 2014. La encargada de llevar los temas será la recién designada como embajadora en la ONU, Marita Perceval, que espera la aprobación del pliego como representante diplomática por parte de sus ex colegas del Senado.

Página/12 pudo establecer que la propuesta de aceptar el diálogo con Irán fue comentada en la reunión con el presidente egipcio, Mohamed Morsi, que se realizó después del discurso presidencial ante la Asamblea.

El canciller Héctor Timerman, que solo dijo en público que la reunión con Salehi se concretará “en los próximos días”, con lo cual es obvio que es inminente, comentó en rueda de prensa que Morsi invitó a CFK a visitar Egipto. Dijo que ambos presidentes acordaron planes de cooperación en agricultura, ciencia, tecnología y programas nucleares de alcance pacífico. La importancia relativa de Egipto en el mundo árabe y musulmán crece no solo porque Morsi es el primer presidente democrático después de la dictadura de Hosni Mubarak, sino por otros dos motivos. Uno, que hasta asumir fue el líder de la Hermandad Musulmana, islamista. Otro, que declina el poder en la región del principal aliado de Irán, Siria, después de 19 meses de conflictos internos.

Cuando Obama le dijo a Mubarak por teléfono que debía renunciar ante la protesta en la plaza Tahrir de El Cairo, el entonces presidente le respondió: “Usted no entiende cómo funciona esta parte del mundo. Usted es joven”.

martin.granovsky@gmail.com


Las entidades judías, conformes

Pese a las versiones que auguraban enojos, las autoridades de la AMIA y la DAIA tuvieron una reacción positiva a la propuesta de CFK, aunque mantuvieron sus reservas respecto de los resultados. Sergio Burstein estuvo en la ONU.

Por Raúl Kollmann

El discurso de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner tuvo una buena recepción en las dos instituciones centrales de la comunidad judía, pese a los ríos de tinta que derramaron buena parte de los medios advirtiendo que la dirigencia presionaba en contra de una reunión entre el canciller Héctor Timerman y el canciller iraní, Al Akbar Salehi. Según transcribió la Agencia Judía de Noticias (AGN), el presidente de la AMIA, Guillermo Borger, sostuvo que “sería una nueva luz de esperanza si se avanza para que los iraníes se presenten a la Justicia”. Por su parte, el titular de la DAIA, Aldo Donzis, dijo: “Estoy satisfecho con el discurso. Me parece muy bien que lo haya planteado con tanta energía, nuevamente para resolver los atentados cometidos en la Argentina”. Por su parte, el integrante de Familiares de las Víctimas del Atentado contra la AMIA Sergio Burstein, quien estuvo en el recinto de Naciones Unidas siguiendo el mensaje de la Presidenta, también se mostró conforme: “Vamos a escuchar la propuesta de Irán. Espero que sea seria, que tenga que ver con la entrega de los requeridos para que se sometan a la Justicia y que no sea nuevamente dilatoria”.

La Presidenta habló a minutos del inicio del Yom Kippur, el Día del Perdón, por lo cual los dirigentes de la comunidad judía se pronunciaron de inmediato, antes de ingresar en el ayuno y la oración que comenzó con la primera estrella de ayer y finalizará en el atardecer de hoy.

Los pronósticos eran que habría una condena de los dirigentes de la comunidad judía a un eventual encuentro entre cancilleres. Sin embargo, tanto la DAIA como la AMIA tuvieron una reacción positiva, aunque tienen pocas expectativas de que Irán proponga un plan viable para que sus funcionarios sean juzgados.

Borger, de la AMIA, sostuvo a la AJN que “ojalá que sea un avance para que esta gente (por los iraníes) acusados de haber participado en la voladura de la institución se presente ante la Justicia argentina y de alguna manera se defiendan para demostrar su no participación en los hechos. Sería una luz de esperanza que, como resultado de la reunión de cancilleres, se logra que los sospechados se presenten ante la Justicia”.

En la misma línea, Donzis, de la DAIA, se mostró satisfecho con el discurso. “Me pareció bien que la Presidenta haya planteado enérgicamente la necesidad de que Irán contribuya, coopere, colabore para alcanzar la verdad. Respecto de la reunión de los dos cancilleres, nosotros hemos expresado que la única forma de encontrarse es para establecer los mecanismos jurídicos que permitan avanzar en la causa judicial”, redondeó el presidente de la DAIA.

En Nueva York, Burstein recalcó que “la Presidenta volvió a hablar de que el caso AMIA es una cuestión de Estado y que cualquier propuesta iraní la someterá a nuestra opinión, la de los familiares, y a la opinión del Congreso. Me parece perfecto. Yo quiero ser optimista. Espero que Irán acepte presentar a los sospechados en nuestro país o en un tercer país, con un tribunal oral que determine si son o no responsables y si son responsables que sean condenados”.

Desde hace varios años el gobierno argentino viene sugiriendo la posibilidad de una solución al estilo Lockerbie, el atentado perpetrado contra un avión de la desaparecida empresa Pan Am, cuyos restos cayeron en Lockerbie, Escocia. Estados Unidos siempre imputó a Libia por el ataque y el líder de ese país, Muammar Khadafi, siempre se negó a que los dos acusados fueran juzgados. Finalmente se llegó un acuerdo para realizar un proceso judicial en Holanda, con jueces escoceses. En 2001 fue condenado a 27 años de prisión uno de los dos acusados, Abdelbaset Al Megrahi, quien fue llevado a una prisión de Escocia. En 2009, por razones humanitarias, se le permitió volver a Libia, donde falleció en mayo de este año. La idea de hacer un juicio en un tercer país fue formulada en tiempos del gobierno de Néstor Kirchner, cuando era canciller Rafael Bielsa, y luego continuó en el gobierno de Cristina. Timerman viene impulsando la estrategia de una reunión con Irán para ver si se puede avanzar en este terreno. En algún momento se barajó que Marruecos podía ser sede de un eventual juicio.

raulkollmann@hotmail.com


LA REACCION DE LA OPOSICION ANTE LA DECISION DE LA PRESIDENTA DE PROMOVER EL DIALOGO CON IRAN

Que el asunto pase por el Congreso

Los opositores celebraron que Cristina Kirchner haya dicho que remitirá al Parlamento cualquier propuesta que surja del encuentro del canciller Héctor Timerman con su par iraní. Reclamaron que también tenga en cuenta al Legislativo en cuestiones domésticas.

Desde los principales bloques de la oposición celebraron que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner haya manifestado en la Organización de las Naciones Unidas la intención de enviar al Parlamento cualquier propuesta que surja de la reunión que el canciller Héctor Timerman tendrá con su par de Irán, para intentar que los diplomáticos de ese país, señalados en la investigación por los atentados a la AMIA y a la Embajada de Israel, se sometan a la Justicia. Los opositores también reclamaron una actitud similar para los temas domésticos y plantearon dudas sobre la posición que asumirá Irán, un país con el que algunos legisladores no quieren ningún acercamiento.

- Ricardo Gil Lavedra, jefe del bloque de diputados de la UCR: “Es imprescindible que cualquier diálogo con las autoridades de la República Islámica de Irán debe estar basado en la decidida exigencia por parte de la República Argentina de la inmediata entrega de los funcionarios iraníes acusados por la Justicia argentina. Nuestro objetivo siempre debe ser la justicia y en ninguna circunstancia el objetivo de la diplomacia y el diálogo puede ser otro que alcanzar finalmente la verdad acerca de este espeluznante ataque terrorista, como tampoco puede ser utilizado para encubrir la flagrante falta de cooperación de las autoridades iraníes con la resolución de este caso. Una cuestión de este carácter, con implicancias sustanciales para nuestro sistema republicano y democrático, bajo ninguna circunstancia debe ser manejada mediante discusiones secretas ni acuerdos espurios, alcanzados por debajo de la mesa”.

- Juan Carlos Zabalza, presidente del bloque de diputados del Partido Socialista: “Considero que en este tema de Irán, como en otros de política internacional, el canciller debe venir a la Cámara de Diputados a dar la cara como también sucedió por el tema Malvinas y no vino. Queremos funcionar como Nación. Hemos tenido diferencias con el bloque oficialista del Frente para la Victoria con el tema Siria, donde nosotros solicitamos que el gobierno argentino pida a las Naciones Unidas una intervención humanitaria en ese país para evitar la masacre, no una fuerza militar, y tampoco tuvimos respuestas. Con el tema Irán quiero ser muy prudente: nosotros insistimos en la necesidad del diálogo con todos y no nos podemos negar a que el canciller dialogue con el canciller de ese país. Pero primero queremos que (Héctor) Timerman venga al Congreso para explicar cuál es la política de la Argentina frente a Irán, porque a nosotros no nos queda claro”.

- Gustavo Ferrari, diputado del Bloque Peronista: “Con Irán hay que tener una postura muy clara y rígida porque está metido en situaciones muy graves para la Argentina, como son los atentados a la Embajada de Israel y a la AMIA. El Gobierno debe tener una actitud intransigente y respaldar el excelente trabajo del fiscal (Alberto) Nisman con conclusiones muy elocuentes. El tema con Irán no es diplomático, ni político ni legislativo, es judicial. No hay que tener ningún tipo de relación con Irán hasta que no se resuelvan las responsabilidades en los atentados que investiga la Justicia argentina. Esta debe ser una política de Estado, no sólo de este gobierno sino del que viene y los que vendrán”.

- Federico Pinedo, jefe del bloque de diputados de PRO: “Toda negociación que proponga el Estado argentino con Irán debe contemplar necesariamente que ese país acepte someterse a la Justicia internacional, en colaboración con el esclarecimiento de los atentados que se sucedieron en Argentina”.

- Gerardo Milman, diputado del GEN: “En mi opinión personal, porque todavía no lo hemos discutido con los otros integrantes del bloque del GEN, creo que el diálogo es la fuente de la construcción democrática, pero esto también lo debería entender así’ el gobierno de Irán, y no con bombas y atentados terroristas. Creo que la presidenta Cristina Kirchner también debería hacer lo mismo en el país: dialogar con los gobernadores y miembros de la oposición”.

- Ricardo Alfonsín, diputado de la UCR: “Me parece bien que se consulte al Parlamento sobre el tema Irán, aunque no puedo opinar sobre el tema de fondo porque no conozco los términos en que se pactó el encuentro entre los cancilleres de la Argentina y ese país, ni se conoce la propuesta o si habrá alguna. Desde la UCR queremos avanzar en la investigación y coincidimos en que cualquier país que deba rendir cuentas a la Justicia, que lo haga. Ojalá pase lo mismo en el Congreso con las leyes que propone el Gobierno y también con los proyectos presentados desde la oposición, especialmente desde la UCR”.


CFK VOLVIO A RECLAMAR DIALOGO

El tema Malvinas

Por Martín Granovsky

Desde Nueva York

No sólo Irán entró en la categoría. También la cuestión de las Malvinas. Ambas son, según Cristina Kirchner, “dos cuestiones que pueden ser tomadas como bilaterales, pero no lo son”.

La Presidenta mostró un cuadernillo que, dijo, “fue impreso en español y en inglés y explica la cuestión colonial de Malvinas” y, como adelantó Página/12, pidió “que se dé cumplimiento a la resolución 2065 de la ONU”, que pide la negociación entre el Reino Unido y la Argentina sobre las islas. Dijo Cristina que “el año que viene, en enero, se cumplirán 180 años de que el Reino Unido ocupara nuestras islas Malvinas”.

Reclamó “dialogar sobre la soberanía y desmilitarizar el Atlántico sur porque resulta clave para una región que como América del Sur es una zona de paz”. Dijo que los miembros permanentes del Consejo de Seguridad (no los nombró, pero son los Estados Unidos, Rusia, el Reino Unido, China y Francia) se benefician de un doble patrón de medida según el cual “pueden violar las resoluciones y el resto de los mortales no”.

Para la Presidenta “terminar con los últimos vestigios de colonialismo es una cuestión global”.

En el discurso la parte de Malvinas tuvo un peso menor que la economía y la crisis del Medio Oriente, desplegada para permitir la inclusión del anuncio de diálogo con Irán. Cristina ya había estado en junio en el Comité de Descolonización de la ONU.


La opinión de Filmus

El presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, Daniel Filmus, manifestó que “la Presidenta ha colocado el tema de la soberanía nacional como una cuestión central en su discurso”. Filmus destacó la “soberanía económica, al plantear la falta de autoridad del FMI para sacar tarjetas rojas a la Argentina, después de aconsejar durante años las políticas neoliberales que llevaron a nuestro país a la crisis más profunda de su historia”. El senador destacó también la labor de CFK para “defender la soberanía política, al plantear una vez más la necesidad de que el Reino Unido acate la resolución de las Naciones Unidas sobre la soberanía de las Islas Malvinas”. Y calificó de “trascendente” el reclamo a Irán para que colabore con la resolución del juicio por el atentado contra la AMIA.


Cacerolas en NYC

Un grupo de manifestantes protestó ayer contra la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en la puerta del Hotel Mandarin Oriental, frente a Columbus Circle, en el que se aloja durante su estadía en Nueva York. Munidos con carteles tanto en castellano como en inglés, y algunos de ellos golpeando cacerolas, los argentinos (algunos residentes y otros de paso) permanecieron cerca de dos horas frente al hotel causando algunos inconvenientes a la policía local, que custodiaba el lugar donde ayer estaban alojados media docena de jefes de Estado, hasta que finalmente lograron que se desalojara.

“Freedom of speech” (Libertad de expresión), “Cristina millonaire overnight” (Millonaria de la noche a la mañana) y “Kirchner ruined Argentina” (Los Kirchner arruinaron la Argentina) eran algunas de las leyendas que había en los carteles portados por los caceroleros. En otros hacían referencia a la corrupción, a La Cámpora e incluso podía verse algunos en los que la misma estatua de la Libertad golpeaba una cacerola. Según consignaron a través de las redes sociales testigos del acontecimiento, una parte de los manifestantes eran argentinos radicados en Estados Unidos (varios de ellos estudiantes), mientras que otros eran turistas de paso por Manhattan.

26/09/12 Página|12
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