Los Ministros de Exteriores de la UE, siguiendo dócilmente al régimen de Barack Obama, han dado luz verde a un embargo total del petróleo iraní

por Pepe Escobar

Nadie ha perdido dinero nunca apostando a la insensatez de los políticos de la Unión Europea (UE). Y si comercias con petróleo alégrate, muérete de risa; como era de esperar, los Ministros de Exteriores de la UE, siguiendo dócilmente al gobierno de Barack Obama, han dado luz verde a un embargo total del petróleo iraní.

El embargo no solo se aplica a los contratos nuevos, sino también a los existentes, que vencerán el 1 de julio. E incluso se imponen sanciones adicionales al Banco Central de Irán y a las exportaciones petroquímicas a la UE. Es esencial recordar siempre que el embargo –una declaración de guerra económica de facto por parte de Europa- fue propuesto enérgicamente en primer lugar por el neo-napoleónico «liberador» de Siria y Presidente de Francia Nicolás Sarkozy. La excusa oficial de la guerra económica son las «severas y crecientes preocupaciones por el programa nuclear iraní».

No sirvió de nada que Moscú advirtiese a los países de la UE para que dejen de actuar como simples peones de Washington disparando una vez más sobre sus propios pies calzados por Ferragano. Los rusos saben todo lo que hay que saber respecto a lo terriblemente contraproducente que puede ser este embargo.

La UE defiende su estrategia –o guerra económica- como única manera de evitar «el caos en Oriente Medio». Sin embargo la guerra económica puede acabar provocando la guerra real que teóricamente intenta prevenir. ¡Una serie de consecuencias imprevistas está al acecho!

Y eso nos lleva directamente al asunto del Estrecho de Ormuz. Teherán ha reiterado que únicamente lo cerrará –repetimos, únicamente- si se bloquean las exportaciones de petróleo de Irán. Esa medida representaría un golpe mortal a la economía iraní, totalmente dependientes de las exportaciones petróleo, por no hablar del régimen controlado por el Supremo Líder Ayatolá Ali Jamenei. El cambio de régimen es el verdadero plan de Washington y sus mascotas europeas, pero eso no se le puede aclarar a la opinión pública mundial.

Las huellas de mis lágrimas

De los cinco principales importadores de petróleo iraní cuatro están en Asia; dos miembros del BRICS (China e India), más los aliados de EE.UU., Japón y Corea del Sur. Se puede argumentar imparcialmente que todos estos importadores culparían severamente a los estadounidenses y europeos por sus provocaciones (de hecho algunos ya lo están haciendo) si Irán considerase bloquear –o activar una serie de minas- en el Estrecho de Ormuz.

La UE, por su parte, importa unos 600.000 barriles diarios de petróleo de Irán; es aproximadamente un 25% de las exportaciones diarias de petróleo de Irán, de 2,6 millones de barriles. El principal importador en la UE es Italia. Otros importadores claves son España y Grecia. Todos estos países del Club Med, para decirlo cuidadosamente, en la actualidad están enredados en profundos líos económicos.

En su discurso político la UE insiste en su denominado «enfoque de doble pista» respecto a Irán. Dejando de lado el discurso, la doble pista se traduce en la práctica como «callad, ceded ante nuestras naciones, dejad de enriquecer uranio y sentaos a la mesa a negociar según nuestras condiciones».

Por lo tanto cuando la jefa de política exterior de la UE –la estupendamente inocua Catherine Ashton– discursea sobre la «validez del enfoque de doble pista», los diplomáticos serios de todo el mundo en desarrollo solo pueden interpretarlo como lo que es: un chiste. No es exactamente un incentivo para que Irán renueve sus negociaciones nucleares con el grupo de los «Seis de Irán» (los miembros del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas: EE.UU., Gran Bretaña, Francia, Rusia, China y Alemania).

Mientras tanto, el Señor de las mascotas europeas –el gobierno de Obama– aplica todo tipo de presiones sobre las potencias asiáticas para que dejen de comprar petróleo iraní. Para todas ellas –incluidas Japón y Corea del Sur– seguirá haciendo lo mismo: necesitan el petróleo de Irán aún más que Occidente.

Incluso BP –el supercontaminador del Golfo de México– ha solicitado al gobierno de Obama una exención de las sanciones. Todo tiene que ver con el capítulo crucial del «Ductistán», el desarrollo del inmenso yacimiento de gas Sha Deniz II de Azerbaiyán.

No hay forma de que Europa se pueda beneficiar del gas del Mar Caspio sin una enorme inversión de 22.000 millones de dólares para desarrollar Shah Deniz II, en el cual Irán tiene una participación del 10%. Shah Deniz II sería esencial para abastecer el gasoducto Nabucco, si se llega a construir. Nabucco soslaya a Rusia, aliado estratégico de Irán que casualmente mantiene una influencia oculta en el suministro de gas de Europa, como los propios europeos nunca dejan de lamentar en Bruselas.

Si Irán lo bloquea, el acuerdo muere. Por lo tanto tenemos una situación post surrealista en la que Gran Petróleo de Gran Bretaña –a través de BP– implora a EE.UU. que lo exima de las sanciones, de otra manera la seguridad energética de Europa estaría en peligro. También sucede que Gran Bretaña es un implacable enemigo del régimen de Teherán, pero todavía se basa en Irán para que «salve» Europa de las garras de Gazprom. Es algo imposible de inventar.

La City nunca duerme

El nombre del juego de Irán será siempre el cambio de régimen porque el perenne sueño húmedo de Washington y sus mascotas europeas es apoderarse de la fabulosa riqueza de petróleo (12,7% de las reservas globales) y gas. Y el hecho es que esa riqueza ya está beneficiando a la Red de Seguridad Energética Asiática y no a Occidente.

Los inmensos yacimientos de Azadegan del Norte y del Sur –26 millones de barriles– son explotados –quién si no- por China; la Corporación Nacional de Petróleo de China está desarrollando ambos, con una inversión de 8.400 millones de dólares en los próximos 10 años. En cuanto al campo Yadavaran, está siendo desarrollado por la Corporación de Petróleo y Química de China; en cuatro años producirá casi 200.000 barriles diarios. Y todo esto sin mencionar el mayor yacimiento de gas del mundo –South Pars– del cual Irán posee una gran parte, junto con Catar.

Y luego tenemos el crucial frente del petrodólar. Dominique Strauss-Kahn (DSK), poco antes de verse obligado a dimitir de su puesto de director general del Fondo Monetario Internacional por un escándalo sexual, insistía en el final del dólar estadounidense como moneda mundial de reserva, proponiendo en su lugar los derechos especiales de giro del FMI –la moneda virtual del FMI que incluye el dólar estadounidense, el euro, la libra, el yen y el yuan-.

Bueno, ya está ocurriendo por otros caminos. Memorando para un eje Washington/Bruselas que no hace sus deberes: China e India ya están soslayando las sanciones de EE.UU./UE contra Irán.

Tres miembros del BRICS (Rusia, India y China), más Japón e Irán –una poderosa mezcla de los mayores productores y consumidores de energía– ya comercian, o están a punto de hacerlo, con sus propias monedas. Rusia e Irán acaban de comenzar a comerciar en riales y rublos. Todas estas potencias tienen acuerdos bilaterales, que inexorablemente serán multilaterales; y eso se traduce en que el dólar estadounidense comienza a desvanecerse lentamente como moneda de reserva global, con todas las consecuencias sísmicas que esto implica.

Es como si un mundo atónito estuviera observando un suicidio ritual a cámara lenta cometido por Occidente dominado por Washington.

También aparecen auspicios anaranjados en este Año del Dragón –la próxima bolsa de divisas que negociarán en yuanes en la City de Londres-. Pekín lo desea, y la City lo desea como nunca. Teherán ya vende petróleo en yuanes a Pekín. Imaginad a Irán utilizando la Bolsa de la City en yuanes y de esa forma manteniendo el acceso a todos los mercados globales, sin que le importe la avalancha de sanciones y embargos de la UE y EE.UU.

Obviamente, los actores de la City saben que una bolsa de yuanes «de libre comercio» en Londres puede resultar una ventaja para Irán; pero a diferencia de esos idiotas de Bruselas, por lo menos los embaucadores de la City saben que los negocios son los negocios.

Asia Times On Line / Boletín Entorno

Irán puede suspender el suministro de petróleo a la Unión Europea desde la semana próxima, según informó un legislador iraní.

“Este domingo el Parlamento debe aprobar una ley importante sobre la suspensión de exportaciones de petróleo iraní a Europa desde la próxima semana”, dijo Hossein Ibrahimi, presidente adjunto del Comité Parlamentario para la Seguridad Nacional y Política Exterior.

La medida es una aparente respuesta de la República Islámica a las nuevas sanciones impuestas por la UE a Teherán este lunes.

El presidente de Irán, Mahmoud Ahmadineyad,subrayó este jueves que las sanciones no perjudicarán a su país.

“En una época, el 90% de nuestro comercio se hacía con Europa, pero ahora es sólo el 10%”, proclamó. “Hace 30 años que Estados Unidos no compra petróleo a Irán y no tiene relaciones con nuestro Banco Central“, agregó Ahmadineyad.

La UE compra actualmente cerca del 20% de las exportaciones de crudo iraní. Grecia e Italia son los países más dependientes de ese suministro.

Debido a la creciente demanda en los mercados asiáticos, las sanciones de la UE y el cese de las ventas de crudo a Europa apenas tendrán un efecto negativo en los ingresos del país islámico. Los Gobiernos de la India, China y Sudáfrica ya le solicitaron a Irán mayores volúmenes de petróleo para sus respectivos países.
Irán mira a China

China es el mayor cliente de petróleo de Irán, con alrededor de 500.000 barriles diarios.

En general, el comercio entre Irán y China se disparó en un 55% interanual hasta superar los 45.000 millones de dólares en 2011.

China es el principal socio comercial de Irán, con vínculos económicos en expansión en los últimos años en parte gracias a la retirada de empresas occidentales en línea con las sanciones contra la república islámica por su polémico programa nuclear.

El gigante económico asiático también ha fortalecido significativamente su presencia en el sector petrolero y del gas de Irán mediante la firma de una serie de contratos en los últimos años, sustituyendo así a empresas occidentales.

El embargo disparará los precios de petróleo

Mientras tanto el Fondo Monetario Internacional (FMI) ha advertido sobre el crecimiento de los precios mundiales del crudo en un 20-30% en caso de embargo sobre la exportación de petróleo iraní.

De acuerdo con los expertos del FMI, la crisis del mercado provocada por la medida contra Irán será tan desastrosa y destructiva como la revolución en Libia. Si Teherán decide llevar a cabo la amenaza de bloquear la entrada del golfo Pérsico, las consecuencias serán mucho más drásticas.

Radio del Sur

El «Proyecto Juicio Final» y los eventos profundos: el asesinato de JFK, el Watergate, el Irangate y el 11 de septiembre

por Peter Dale Scott / Red Voltaire | 26 de enero de 2012

El presidente John F. Kennedy fue declarado oficialmente muerto el 22 de noviembre de 1963 a las 13 horas. A las 14 y 38 minutos, el vicepresidente Lyndon B. Johnson prestaba juramento a bordo del avión presidencial Air Force One. A su lado se encuentra Jacqueline Kennedy, quien aún lleva el conjunto de Chanel manchado con sangre de su esposo. Meses más tarde, en una entrevista concedida al historiador Arthur Schlesinger Jr, la viuda de Kennedy declara que sospecha que Johnson organizó el asesinato de su marido en contubernio con las grandes empresas petroleras de Texas.

«Estoy conciente de la posibilidad que se instaure une verdadera tiranía en Estados Unidos. Tenemos por lo tanto que asegurarnos de que esta agencia [la National Security Agency, NSA] y todas las demás que posean estas tecnologías operen dentro de un marco legal y bajo una supervisión apropiada, para que nunca caigamos en ese abismo. Sería esa una caída sin regreso.» 
Senador Frank Church (1975)

En este análisis, dividido en dos partes, el ex diplomático y profesor de ciencias políticas Peter Dale Scott muestra como Estados Unidos ha caído, por etapas sucesivas y a partir del asesinato de John F. Kennedy, en la situación que el presidente Eisenhower temía y sobre la cual incluso advirtió a sus compatriotas. Desde el 26 de octubre de 2001 y la imposición de la Patriot Act, el Estado profundo, una estructura secreta que se sitúa por encima de las apariencias democráticas, es quien realmente gobierna el país.

Es mi intención abordar en este artículo cuatro hechos importantes, y sin embargo mal analizados: el asesinato de John F. Kennedy, el escándalo del Watergate, el escándalo Irangate [También conocido en Latinoamérica como Irán-Contras. Nota del Traductor.] y el 11 de septiembre. Analizaré estos hechos o eventos –que llamaré «profundos»– como parte integrante de un proceso político aún más profundo que los vincula entre sí, de un proceso que ha favorecido la construcción de un poder represivo en Estados Unidos, en detrimento de la democracia.

He mencionado, durante los últimos años, la existencia de una fuerza oscura detrás de esos hechos –fuerza que, a falta de encontrar algo mejor, he llamado «el Estado profundo» y que se mueve simultáneamente dentro y fuera del Estado público. Hoy trataré por vez primera de identificar una parte de esa fuerza oscura, que ha venido funcionando al margen del Estado público desde hace al menos 5 décadas. Esta fuerza tiene un nombre que no es de mi invención: Proyecto «Juicio Final» (Doomsday Project).
Así designa el Departamento de Defensa los planes de contingencia tendientes a «garantizar el funcionamiento de la Casa Blanca y del Pentágono durante y después de una guerra nuclear o cualquier otra crisis de gran envergadura.» [1]

Aunque simple, este trabajo tiene un importante objetivo: demostrar que el Proyecto Juicio Final de los años 1980, así como los anteriores planes de crisis que condujeron a la estructuración de dicho proyecto, desempeñaron entre bastidores un papel determinante en los eventos profundos que pretendo analizar.

Dicho de manera más explícita, esta planificación fue un factor primordial tras los tres preocupantes fenómenos que hoy amenazan la democracia en Estados Unidos. El primero fue la transformación de nuestra economía en una «plutonomía», o sea en una economía con objetivos plutocráticos, caracterizada por una creciente división de Estados Unidos en dos clases –los opulentos y los desfavorecidos, los que pertenecen al «1%» y los miembros del «99%». El segundo fenómeno es la creciente militarización de Estados Unidos, y sobre todo su tendencia a librar o desatar guerras en regiones lejanas, lo cual se hecho cada vez más corriente y previsible.
Es evidente que las operaciones de esta maquinaria de guerra estadounidense han estado al servicio de los intereses del 1% que ocupa la cúspide de la pirámide [2].



por Luis D'Elia / FTV

Reivindicamos la iniciativa política de los gobiernos y creemos en los liderazgos, ratificados por el sistema democrático, pero confiamos fundamentalmente en la construcción de consensos con los pueblos.

Determinaciones políticas como el contrato entre la Provincia de La Rioja y la Empresa Osisko es de una magnitud estratégica tan importante que necesita de la convicción del gobierno que impulsa la iniciativa pero fundamentalmente necesita de la confianza del pueblo de la Rioja.

Evidentemente el pueblo de Famatina y de La Rioja, no está convencido, rechaza ese contrato no cree que no habrá contaminación, tal como lo asegura el Gobernador.

Es el agua lo principal, dicen los pobladores y además es escasa, aseguran. El agua es fundamental para la transcendental actividad económica de la región, la vitivinicultura, los frutales, los olivares.

Liderar y consensuar es asumir el proceso de construcción conducido por los gobiernos mediante la formación de consensos en relación a iniciativas políticas que garanticen el desarrollo sostentable, estable a través del tiempo, con crecimiento económico y con sostenibilidad ambiental.

Coincidimos en que La Rioja debe garantizar su desarrollo a partir actividades económicas propias que contradigan el proyecto hegemónico dependiente que la convirtió en una provincia pobre. Creemos que La Rioja debe ser parte del proyecto nacional popular y democrático iniciado en el 2003 y que hoy conduce Cristina.

Ese proyecto de desarrollo significa inclusión, diversidad productiva e integración regional que intenta quebrar la impronta de inequidad que trajo aparejada la aplicación de las políticas liberales durante décadas y que determinó la brecha entre regiones ricas y regiones pobres (o empobrecidas como prefería decir Fermín Chávez) de nuestro territorio.

La “pobreza” de La Rioja es expresión de la organización territorial de los países de América del Sur expresa la matriz extractiva de los recursos naturales. Ésta matriz representa el proyecto de las oligarquías con intereses vinculados a las metrópolis dominantes que se impuso al de los patriotas que proponía la soberanía de la región basada en la unidad continental con industrialización.

Estos modelos significan en el primer caso, territorios tributarios de ciudades puerto, cabeceras del comercio exterior de distinto tipo de producción primaria, y la misma infraestructura que se desarrolló fue para transportar los bienes de extracción sin articulación intra-regional.

Construir consensos no implica retroceder ante las corporaciones mediáticas que contaminan la conciencia de la realidad, las corporaciones de los agro-negocios que contaminan con el glifosato o las corporaciones mineras que contaminan con el cianuro.

Junto al Pueblo y Gobierno de Famatina en sus reclamos!
Junto al Gobierno Nacional en su política de Participación e Inclusión!

Prof. Luis D'Elía, Federación de Tierra y Vivienda Nacional.
Prof. Carlos Noceto, Federación de Tierra y Vivienda La Rioja.
Juan José Hernández Arregui, Partido MILES.
 

La primera ministra australiana Julia Gillard y el líder opositor Tony Abbott tuvieron que salir de un restaurante en Camberra, protegidos por sus guardespaldas, luego que activistas aborígenes protestaron frente a ellos, según agencias.

Gillard y Abbott quedaron atrapados en el edificio durante unos 30 minutos luego que 200 activistas rodearon el restaurante, enfurecidos por declaraciones que horas antes dio el político liberal.

Aunque ambos fueron escoltados por elementos de seguridad hacia sus respectivos automóviles, los manifestantes se acercaron peligrosamente a la primera ministra, quien en la carrera perdió un zapato, y a Abbott, que al final pudieron salir ilesos.

Los manifestantes persiguieron durante un trecho el vehículo de Gillard mientras golpeaban el techo y la parte trasera al tiempo que acusaban a la mandataria de no tener vergüenza y de ser racista, informó hoy la emisora de radio ABC.

El jefe de la oposición parlamentaria, Tony Abbott, también tuvo que salir escoltado por una puerta lateral del restaurante donde participaba con la primera ministra en un acto público de entrega de premios.

Los principales noticieros australianos mostraron las imágenes del incidente provocado por unas declaraciones atribuidas a Abbott, en las que proponía revisar algunas de las concesiones hechas a la comunidad aborigen australiana.

Los manifestantes aborígenes que golpeaban las ventanas del restaurante gritaban consignas contra el líder opositor acusándolo de “racista”, reportó el diario The Australian.

El incidente ocurrió cerca de la llamada “embajada aborigen”, establecida en 1972, enfrente del parlamento en Canberra, en protesta por la negativa del gobierno del entonces primer ministro MacMahon a reconocer los derechos ancestrales de los aborígenes sobre sus tierras.

La manifestante Kalara Gilbert señaló que los comentarios del político liberal irritaron a la comunidad nativa en Australia, “lo que dijo Abbott fue vergonzoso. Nuestros pueblos viven en condiciones terribles y este gobierno continúa haciéndose de la vista gorda”.

Los activistas que permanecen en la sede de la embajada exigen que el gobierno firme un tratado de propiedad que les conceda a los aborígenes la soberanía de las tierras que reclaman como pertenecientes a sus pueblos.

Los indígenas australianos denuncian que la pérdida de sus tierras hace siglos ha tenido consecuencias devastadoras a nivel social y cultural para los aborígenes, y a pesar del veredicto favorable para recuperarlas, siguen sin devolverles gran parte de sus territorios.

El incidente se produjo luego que Gillard y Abbott participaron en un acto oficial para conmemorar el Día Nacional que recuerda la llegada de los primeros británicos en 1788, que colonizaron ese país.

Sin embargo para los indígenas, esta misma fecha la recuerdan como el ‘Día de la Invasión’.

Contrainjerencia / Agencias

por Osvaldo Bayer

En derechos humanos se están poniendo algunos puntos sobre las íes. Lo de Malvinas, por ejemplo. Decir la verdad. Decir que fue una búsqueda desesperada de los militares para salvarse. La figura espantosa de un general Galtieri con la botella de whisky en la mano que manda a la guerra a morir a centenares de jóvenes no preparados. Lo escribí en aquellos días, cuando la mayoría de los argentinos se emocionaron y fueron a la Plaza de Mayo a aplaudir al siniestro uniformado. Dije que a las Malvinas había que recuperarlas con otros medios, no con las armas. Con la razón de la verdad. Dando el ejemplo de que somos un país democrático y amante de la vida y los derechos, y no un engendro de dictaduras, desaparición de personas y el reino de la coima. Y terminó como lo habíamos previsto: con la mezquina muerte de los jóvenes soldados y la rendición de sus cobardes generales. Parece un grotesco sainete de Alberto Novión, con una escenificación de Dario Fo. Una obra de arte de la cobardía trágica. Pero todo horriblemente banal azul y blanco, con sol. Todo usado para el provecho propio. Para poder quedarse en el poder después de los crímenes de la máxima crueldad, con el ataúd de los desaparecidos debajo del escritorio presidencial. Malvinas: la única guerra del mundo donde murieron los soldados y se rindieron todos los generales, almirantes, brigadieres, coroneles, vicealmirantes, contraalmirantes, mayores, capitanes, sargentos, cabos primeros. Y todos esos generales, almirantes y brigadieres van muriendo en la cama, poco a poco, con pensión completa.

Pero el cinismo siguió también en democracia, se empezaron a hacer monumentos a los Héroes de Malvinas mientras los ex soldados comenzaron a suicidarse. Los Héroes que en realidad fueron Víctimas. Sí, los de abajo, no los con jinetas que siguieron cobrando sueldos, pensiones y retiros. No, los que en un primer tiempo tuvieron que salir a mendigar, los de marrón terroso que habían soportado las bombas y las balas.

Ya en democracia tendría que haberse dicho la verdad y no encubrirla. Por ejemplo, publicar oficialmente el Informe Rattenbach, la verdad sobre los hechos. Acusar con la verdad al crimen irresponsable de Galtieri y sus generales. El Informe Rattenbach tendría que haberse repartido en edición oficial y haberse organizado grandes debates en los organismos de cultura, para que la sociedad supiera cómo fue engañada pero al mismo tiempo qué fácil cayó en el aplauso fácil de los sumisos y dominados. Pero no, ni Alfonsín ni Menem ni De la Rúa se dieron por enterados.

¿Cómo se creó esta comisión investigadora?

La derrota fue tan vergonzosa que la Junta Militar derrotada tenía no sólo que cambiar a Galtieri sino también nombrar a una comisión investigadora militar de por qué se había perdido la guerra. Lo hizo para ganar tiempo y para lavar la ropa sucia. Pero, para aparecer honestos tenían que nombrar a alguien absolutamente honesto e incorruptible. Fue al teniente general Benjamín Rattenbach a quien le tocó la misión de presidir tal comisión. Comisión que era sólo de “análisis y evaluación”.

Pero Rattenbach y su comisión en vez de producir un informe que dijera algo para ocultar todo, fue al fondo de la cuestión. Y lo dice en su informe final: “La fuerza, empleada equivocada e inoportunamente, no es el medio idóneo para hacer valer los derechos frente al adversario y ante la comunidad internacional”. En los considerandos ya se establece que el clima no era el mejor para iniciar la invasión ya que “existía en numerosos países, particularmente en los países europeos, un rechazo hacia el gobierno argentino, por la cuestión de los derechos humanos”. Frase fundamental. Sobre la improvisación irracional de la dictadura, establece: “...las capacidades del enemigo han sido consideradas en forma poco profunda, al igual que el análisis de la probable reacción británica, no existiendo certeza acerca de qué documentos o funcionarios fueron consultados”. Y “el escasísimo aviso previo que se dio a las unidades propias para cumplir misiones de guerra provocó que se enviasen a Malvinas tropas sin adiestramiento ni equipamiento adecuado”. Se expresan claramente las “fallas de coordinación entre comandos”, la “falta de preparación del personal y material” y la “falta de información del enemigo”. Además, “no existía un plan de defensa de las islas en caso de que Gran Bretaña decidiera recuperarlas por la fuerza”. Improvisación total. Luego, el informe califica a las medidas de las tres armas como “irreflexivas y precipitadas” que la convirtieron “en una aventura militar, sobre todo cuando se hizo efectiva la reacción bélica británica”. Pero el dictamen de la comisión investigadora no se reduce a la responsabilidad de los militares sino también de los medios de información argentinos “que contribuyeron a una pérdida generalizada de oportunidad”.

Se refiere también a las fanfarronadas oficiales, absolutamente irracionales, como cuando Galtieri dijo desde el balcón de la Casa Rosada: “si quieren venir que vengan, les presentaremos batalla”, o de Costa Méndez, el canciller argentino tan derechista y católico: “La bandera argentina no será arriada mientras corra una gota de sangre por las venas del último soldado argentino que defiende las islas Malvinas”. El primero en arriarla fue el general Mario Benjamín Menéndez, el comandante de la isla. Bravuconadas de Galtieri y Costa Méndez que costaron la vida de centenares de jóvenes. Luego, la investigación irá a la parte de preparación militar. La irresponsabilidad fue iniciar una guerra cuando “la clase 1963 no había completado su instrucción básica ni se había completado la instrucción elemental de tiro y combate”. “No se previeron las necesidades de orden logístico” que “fue causa de serios problemas de desnutrición” de los soldados. Además de la “falta de capacidad integral de la flota”. El 60 por ciento de las bombas argentinas sobre buques británicos “no explotaron porque no tenían su tren de fuego preparado para blancos navales”. Con respecto al comandante militar de Malvinas, general Menéndez, hay una frase en el Informe que lo avergüenza para siempre: “Observamos un escaso empleo de lo que nuestra doctrina señala como un arbitrio esencial para la conducción: la presencia del comandante”. Que en buen castizo quiere decir: El general Menéndez se borró. Al general Parada, el informe lo deja desnudo: “Existió en la Brigada Infantería III una profunda ignorancia sobre el estado de las Fuerzas, lo que tuvo su origen... en la ausencia del comandante, quien instaló su puesto de comando en una casa donde vivía con gran parte de su Estado Mayor y personal de seguridad. El general Parada concurrió a su Estado Mayor en pocas ocasiones. Su particular forma de mando le hacía no considerar los asesoramientos de su Estado Mayor”. Además, señala: “Para nuestra inteligencia militar, los enemigos fueron Chile en el marco externo y la subversión, en el marco interno”. En sus conclusiones dice del comandante, general Mario Benjamín Menéndez: “No exhibió ni evidenció las aptitudes de mando y arrojo indispensables en la emergencia, y no fue en esa oportunidad –única en su vida militar– el ejemplo y la figura que la situación exigía frente a las tropas”.

Finalmente se encuadra en lo penal a Galtieri, Anaya, Mabragaña y Reposi en delitos que merecen la pena de muerte o reclusión por tiempo indeterminado y otras penas para altos jefes. Se llega así también a Astiz “por haberse rendido sin oponer resistencia”. Es decir, el delator de las Madres y de las monjas francesas quedó como cobarde en la investigación de los propios militares.

Un documento que sirve para demostrar todo el interior obsceno de los militares del “proceso” de desaparición de personas. Un documento para que sea conocido por todas las generaciones que sufrieron el régimen y para las venideras, a fin de que luchen siempre por la verdadera democracia y la libertad.Las secretarías de Cultura del país deben editar y repartir este libro de esta guerra que utilizando un motivo noble llenó al país de vergüenza y de la muerte de centenares de jóvenes.

Desaparición de personas y derrota moral y material de Malvinas. Dos antecedentes para pensar en luchar por un futuro sin hambre, sin desocupados, sin dictaduras uniformadas, sin monumentos a la violencia.

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En su reaparición en público luego de la intervención quirúrgica de la Presidenta, Cristina Kirchner instruyó al ministro de Defensa de la Nación, Arturo Puricelli, para que "conforme una Comisión que proceda a la apertura y el conocimiento público del Informe Rattenbach", un escrito realizado tras la guerra por las Islas Malvinas.

La adulteración y el soterramiento del Informe Rattenbach

A fines de 1982 el gobierno militar decide la creación de una Comisión de Análisis y Evaluación de las responsabilidades políticas y estratégico militares en el conflicto del Atlántico Sur.

La Comisión estaba integrada por representantes de las tres fuerzas el Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea.

Representando al Ejército el General (R) Benjamín Rattenbach y el General de División (R) Tomás Armando Sánchez de Bustamante.

Representando a la Armada el Almirante (R) Alberto Pedro Vago y el Vicealmirante (R) Jorge Alberto Boffi.

Representando a la Fuerza Aérea el Brigadier General (R) Carlos Alberto Rey y el Brigadier Mayor (R) Francisco Cabrera.

El informe que genera esta comisión fue una investigación confidencial sobre la conducción política y estratégico militar de las Fuerzas Armadas Argentinas en la Guerra de Malvinas.

EL Teniente General (R) Benjamín Rattenbach presidió la comisión y elevó el informe que lleva su nombre.

La comisión entregó el resultado de su trabajo en un informe escrito de cinco capítulos:
El Informe Rattenbach completo puede leerse online en:
http://www.cescem.org.ar/informe_rattenbach/home.html

AUGUSTO RATTENBACH, HIJO DEL GENERAL BENJAMÍN RATTENBACH, AFIRMA QUE "EL INFORME RATTENBACH FUE ADULTERADO"

LA INVESTIGACIÓN REALIZADA POR RATTENBACH SOBRE LA GUERRA DE MALVINAS ORIGINÓ UNA CONSPIRACIÓN DE SILENCIO QUE SALIÓ A LA LUZ GRACIAS AL PERIODISMO. EL HIJO DE AQUEL GENERAL CUENTA QUE SU PADRE DESCUBRIÓ QUE SE HABÍAN QUITADO LAS PÁGINAS QUE COMPROMETÍAN AL ENTONCES CAPITÁN ASTIZ.

Pocos recuerdan a esta altura que Leopoldo Fortunato Galtieri resultó absuelto en el juicio a las juntas militares. ¿Cómo fue posible, entonces, que Carlos Menem lo incluyera en su ancha canasta de indultos? Sucedió que el campechano y ostentoso dictador de ojos celestes,
presidente y jefe del Ejército durante el ahora evocado primer semestre de 1982, había sido destituido y condenado a doce años de reclusión, en 1986, por su responsabilidad en la guerra de Malvinas. Las causas judiciales que lo conservaban preso cuando lo sorprendió la muerte sí estaban relacionadas con derechos humanos (correspondían a su antigua actuación como comandante del Segundo Cuerpo de Ejército, con sede en Rosario); en cuanto a sus responsabilidades como conductor de la guerra, fue definitivamente perdonado por Menem.

Pero hubo un informe mucho más duro que aquel del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas que, además de a Galtieri, condenó a Jorge Anaya a 14 años de reclusión y destitución, y al brigadier Basilio Arturo Lami Dozo a 8 años de reclusión (luego, al revisar las sentencias, la Cámara Federal las unificó en 12 años). Ese otro informe intentó ser tapado por una conspiración de silencio, pero logró saltar el cerco de la censura para estallar en los titulares de todos los medios del país. Fue el Informe Rattenbach, así llamado porque lo elaboró una "Comisión de Análisis y Evaluación de las Responsabilidades en el Conflicto del Atlántico Sur" que presidía el teniente general Benjamín Rattenbach, fallecido poco después a los 82 años, en 1984, de un derrame cerebral. El informe había sido encargado por la última junta militar del "Proceso" (general Cristino Nicolaides, almirante Rubén Franco, brigadier Augusto Hughes) y debía tener carácter secreto, pero en forma inesperada una versión del texto apareció publicada en la revista Siete Días (ver recuadro), lo cual contribuyó a potenciar la de por sí explosiva dureza de su letra, que entre otras cosas recomendaba, para juzgar a los responsables de Malvinas, tener presente el artículo del Código de Justicia Militar que impone la pena de muerte a quien entrega una plaza sin pelear.

A 24 años de la revelación periodística que desnudó la responsabilidad de las Fuerzas Armadas en la guerra de Malvinas, el hijo del autor de aquel histórico informe, el músico y coronel Augusto Benjamín Rattenbach, revela que las Fuerzas Armadas no sólo intentaron silenciar los resultados de la investigación de su padre (las únicas copias del original Rattenbach son clandestinas), sino que adulteraron la información cambiando algunas hojas en las que se analizaba el desempeño de Alfredo Astiz durante el conflicto para alivianar los cargos.

"Mi padre tenía un sentido de la disciplina que inspiraba respeto en el Ejército, porque además tuvo una ética a prueba de balas", dice hoy, en su departamento de Barrio Norte, este coronel de 79 años al que no se conoce tanto por haberse rebelado en su momento contra el general Alejandro Lanusse (quien lo pasó a retiro) o por haber integrado en los años ochenta el núcleo fundador del Cemida (Centro de Militares para la Democracia) como por su condición de músico.

La firmeza del Informe Rattenbach, una revisión impiadosa de la guerra escrita puertas adentro en tiempos de autoamnistías y repliegue a los cuarteles, quizás se explique en gran medida por la formación prusiana y el espíritu profesionalista del hombre fuerte de la comisión investigadora. Quien ahora evoca a aquel teniente general, su hijo el coronel compositor, recuerda que los Rattenbach vivían en 1933 en Berlín porque el Ejército había enviado al entonces mayor Benjamín Rattenbach a capacitarse en la Escuela de Guerra del Ejército alemán, casualmente la misma donde estudiaría el hijo en 1959 y 1960, ya en plena Guerra Fría. El padre, cuenta hoy el hijo, incluso conoció personalmente a Hitler. Pero advierte, raudo:

"Gran parte de los militares argentinos que fuimos enviados a Europa para capacitarnos volvimos con un concepto profesionalista, con ideas más favorables a la democracia".
Cabe recordar, con todo, que Rattenbach padre fue secretario de Guerra del gobierno de facto de José María Guido, cargo que le ofreció el por entonces poco golpista Juan Carlos Onganía, líder de los Azules, más tarde dictador.

-Cuando en 1982 la Junta Militar convocó a su padre, ¿él conservaba protagonismo público?

-Mi padre había fundado una disciplina, la sociología militar, actividad académica que trascendió en el exterior. Participaba en congresos en Europa y Latinoamérica. Varias veces le habían ofrecido cargos, pero los había rechazado. Estaba en su casa, retirado.

-¿Por qué lo eligieron a él?

-Porque era el general más antiguo del Ejército.

-¿Se conocía ya su postura crítica respecto de la guerra?

-Sí, pero además de ser el más antiguo era el de mayor prestigio, una figura menos cuestionable que otras.

-¿Y cómo reaccionó cuando lo convocaron?

-Aceptó de buen grado. Como él entendía que hacía falta darle una explicación al país, se adelantó e hizo un informe personal para que la Junta le hiciera saber a la población qué había pasado. La Junta no lo quiso publicar. Ese informe quedó archivado.

-Del informe definitivo, el que luego se conoce como Informe Rattenbach, quizás lo más impactante haya sido la interpretación que se hizo de que su padre pedía la pena de muerte para Galtieri.

-No lo dice así. Figuran en el texto los artículos correspondientes del Código de Justicia Militar y en algunos casos dice que debía haberse aplicado la pena de muerte.

-Sorprende que la junta militar haya convocado a su padre si, tal como usted dice, cabía esperar que se pronunciara con gran dureza.

-¿Por qué piensa que lo hicieron?

-Además de que había que darle una explicación al país, en ese momento salió un documento publicado por las fuerzas armadas inglesas. Eso incidió. Mi padre quería hacer algo corto, que fuera contundente, para que el país supiera qué había pasado. Los demás miembros de la comisión querían un análisis, digamos, más tranquilo.

-¿Tenían muchas diferencias?

-Es que también había un problema de dinero. Cuando se formó la comisión les asignaron un sueldo o un sobresueldo, no sé cómo llamarlo. Mi padre renunció a eso. Los demás no.

-¿Entonces dentro de la comisión había relaciones tensas?

-Sí, también debido a los interrogatorios, que fueron realmente muy duros. Sentaron en el banquillo a Galtieri y a todos los demás responsables de la guerra.

-¿Su padre le comentaba a usted lo que iban sabiendo a medida que avanzaba la investigación? ¿Encontraron cosas peores de lo que esperaban?

-Encontraron cosas mejores y peores. Las peores estaban en el nivel superior. Ni siquiera un diletante podría haber hecho tantas macanas. Y, en cambio, abajo había muchos actos heroicos, muy importantes, que fueron resaltados en el informe.

-¿Qué hay de cierto sobre las escasas copias que se hicieron del informe? ¿Usted conserva una?

-Yo no tengo ninguna. Cuando entregaron el informe se hicieron trece ejemplares. Los trece fueron llevados al Estado Mayor del Ejército y allí los guardaron en una especie de habitación blindada que está en el tercer piso. Pero sucedió que a mi padre lo involucraron en un sumario relacionado con el capitán Astiz. Entonces pidió que le enviaran su ejemplar. Y cuando estaba trabajando en la contestación del sumario, se murió. Pero antes de morir me dijo: "Estuve leyendo el informe y han cambiado hojas, las que corresponden a la actuación del capitán Astiz en las islas Georgias". Es evidente que fue adulterado.

-¿Las cambiaron a favor de Astiz?

-Por supuesto. Para alivianar los cargos.

-¿Y qué pasó con la copia de su padre?

-Creo que mi tercera madre (yo tuve tres madres) la devolvió al Estado Mayor.

-¿Las Fuerzas Armadas nunca publicaron el Informe?

-No, esta edición (toma en sus manos un libro de tapas azules), al igual que otra que hubo, fueron clandestinas.

-¿Cómo es visto el apellido Rattenbach en el Ejército?

-Por los procesistas, mal. El informe es un tema de los medios. La fuerza en general no lo incorporó. Pero por lo menos la edición clandestina corrió muchos velos.

-¿Para usted qué fue la guerra de Malvinas?

-Un disparate. No sólo por la forma en que se llevó a cabo sino por el momento y las circunstancias.

-¿Y la "desmalvinización" posterior?

-Una manifestación más de la indiferencia que tiene el país ante sus servidores. Tendría que haber un auge del interés por recuperar las islas y apoyar a la gente que se jugó. No hubo dureza con los responsables de la guerra y sí la hubo con los ex combatientes.

Augusto Benjamín Rattenbach

Militar y músico. Coronel retirado y músico, Augusto Benjamín Rattenbach nació hace 79 años, único hijo varón del teniente general Benjamín Rattenbach, quien entre 1982 y 1983 presidió la comisión encargada de investigar las responsabilidades en la guerra de Malvinas.

Como militar se perfeccionó en Alemania, donde ya había vivido de niño cuando su padre, entonces mayor del Ejército, asistió a una escuela de guerra en pleno nazismo. Como músico se convirtió en un prolífico compositor y llegó a dirigir el conservatorio municipal, de donde fue echado por el actual jefe de gobierno porteño, Jorge Telerman.

Por Pablo Mendelevich
Fuente: diario La Nación


 El Informe Rattenbach, adulterado para proteger a los jefes militares

Rattenbach notó en 1984 que tres páginas de su informe estaban modificadas. Se eliminaron las referencias a los cargos "en lo penal militar" de los altos jefes y a la rendición sin combatir en Georgias.

El único documento militar que analizó y evaluó la conducta política y estratégica militar argentina en la guerra de Malvinas, fue adulterado una vez que la comisión encargada de elaborarlo y presidida por el teniente general Benjamín Rattenbach, lo entregara a la Junta militar en setiembre de 1983.

Tampoco hubo un solo Informe Rattenbach, sino dos. Y todo indica que el viejo teniente general hizo poco antes de morir, una autocrítica de ese documento y dejó por escrito sus sospechas de que había sido adulterado.

La alteración del documento fue ratificada a Clarín por el coronel Augusto Rattenbach, hijo del general. "La historia del informe es bastante espuria —dijo Rattenbach hijo— La Junta militar ordena su confección, pero ni lo usa, ni lo difunde, ni siquiera lo da a conocer a las fuerzas armadas. Hasta hoy, el Estado no ha publicado el informe: metió las trece copias que hubo en un armario del Estado Mayor General del Ejército. Y el informe desaparece." Las versiones en libros que circularon luego de la guerra, no fueron tomadas como legítimas.

Pocos meses antes de morir, Rattenbach, que tenía 87 años, fue citado como testigo en un sumario militar sobre la actuación de un oficial en el conflicto, presumiblemente, el entonces teniente de Navío Alfredo Astiz. "Al declarar, mi padre pide el ejemplar de él del informe, para poder contestar —contó Rattenbach hijo— Al hojearlo, se da cuenta de que han adulterado hojas. ¿Cuáles? Las referidas a la actuación de Astiz en las Georgias. Porque él entrega las islas sin combatir, lo que es un delito desde el punto de vista militar."

Cuando en 1983, con la dictadura en desbandada, se supo que la Junta Militar ocultaría el Informe Rattenbach, una copia se filtró a la prensa y fue publicada por la revista "7 Días". Entre esa publicación, apócrifa, y las versiones impresas, no legitimadas, existen en efecto diferencias: no figuran ninguna de las responsabilidades "en lo penal militar" hechas a los responsables de la guerra. Y en otros dos puntos se eliminó la referencia a la rendición sin combatir del Capitán de Corbeta Luis Carlos Lagos y de Alfredo Astiz. "Eso fue cambiado por las autoridades militares de entonces que querían negarlo todo", sostiene Rattenbach hijo.

Rattenbach puso sus sospechas por escrito en su crítica: "En mi ejemplar 02 aparecieron las páginas 42, 43 y 44 como páginas sueltas, como si hubieran sido corregidas en último momento y no hubiera tiempo para encuadernarlas. Será interesante ver en el ejemplar 06 si en éste sucede lo mismo".

A mediados de mayo de 1984, Rattenbach, que murió el 8 de octubre de ese año, fue a la casa del general de división José María Díaz, flamante vocal del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas, y le entregó una autocrítica de su informe.

Meses antes, Rattenbach había enviado a la Junta Militar su propio informe, más breve, llamado "Informe Preliminar". Las posiciones estaban divididas en la Comisión. "Mi padre quería dar cuanto antes una explicación al país y una justificación de qué había ocurrido —cuenta Rattenbach hijo— En cambio los otros trataron de prolongar la vigencia de la comisión. Allí hubo un cortocircuito." La Junta pidió entonces al general un imposible: que su informe fuese firmado por toda la Comisión. Rattenbach lo retiró porque, dijo, le bastaba con que la Junta hubiese tomado conocimiento de su opinión.

Rattenbach firmó el informe original en disidencia con "su orientación, su estructura, su extensión y el tiempo invertido para su presentación", aunque coincidía "con el contenido, inclusive la defi nición de las responsabilidades", que ponía a parte de los trece jefes militares de la guerra al borde de la pena de muerte, según el Código de Justicia Militar.

Pero en mayo de 1984, frente al general Díaz, el viejo general parecía estar preocupado por la suerte de algunos oficiales y porque el Ejército quedara como el pato de la boda en el conflicto. Su crítica es indulgente con varios jefes, entre ellos el general Mario Menéndez, ex gobernador de Malvinas.

Sus dichos al general Díaz y el documento autocrítico con anotaciones de puño y letra de su autor, fueron recogidos por el general Enrique Ottino en un trabajo publicado por el Instituto de Historia Militar Argentina en 1997. El documento incluye un peritaje de la letra de Rattenbach. Allí se afirma que Rattenbach hizo saber a Díaz "su preocupación por la suerte de varios oficiales de infantería" y que señaló su "imposibilidad de gravitar en la redacción del Informe, pues su opinión era neutralizada por la mayoría de los restantes componentes de la Comisión".

Rattenbach hijo desconfía hoy de ese documento atribuido a su padre: "Es muy raro que jamás me haya dicho nada. «él me contaba todo sobre Malvinas."

Fuente: Clarin, 07/04/2007

con info de: El Ortiba.org / CESCEM.ORG

Venezuela constituye un brillante ejemplo del rol teórico y práctico que los militares revolucionarios pueden desempeñar en la lucha por la independencia de nuestros pueblos, como ya lo hicieron hace dos siglos bajo la genial dirección de Simón Bolívar.
Chávez, un militar venezolano de humilde origen, irrumpe en la vida política de Venezuela inspirado en las ideas del libertador de América. Sobre Bolívar, fuente inagotable de inspiración, Martí escribió: “ganó batallas sublimes con soldados descalzos y medio desnudos [...] jamás se peleó tanto, ni se peleó mejor, en el mundo por la libertad…”

por Fidel castro Ruz

El presidente Chávez presentó ante el Parlamento de Venezuela su informe sobre la actividad realizada en 2011 y el programa a ejecutar en el año actual. Después de cumplir rigurosamente las formalidades que demanda esa importante actividad, habló en la Asamblea a las autoridades oficiales del Estado, a los parlamentarios de todos los partidos, y a los simpatizantes y adversarios que el país reúne en su acto más solemne.

El líder bolivariano fue amable y respetuoso con todos los presentes como es habitual en él. Si alguno le solicitaba el uso de la palabra para alguna aclaración, le concedía de inmediato esa posibilidad. Cuando una parlamentaria, que lo había saludado amablemente igual que otros adversarios, solicitó hablar, interrumpió su informe y le cedió la palabra, en un gesto de gran altura política. Llamó mi atención la dureza extrema con que el Presidente fue increpado con frases que pusieron a prueba su caballerosidad y sangre fría. Aquello constituía una incuestionable ofensa, aunque no fuese la intención de la parlamentaria. Sólo él fue capaz de responder con serenidad al insultante calificativo de “ladrón” que ella utilizó para juzgar la conducta del Presidente por las leyes y medidas adoptadas.

Después de cerciorarse sobre el término exacto empleado, respondió a la solicitud individual de un debate con una frase elegante y sosegada “Águila no caza moscas”, y sin añadir una palabra, prosiguió serenamente su exposición.

Fue una prueba insuperable de mente ágil y autocontrol. Otra mujer, de incuestionable estirpe humilde, con emotivas y profundas palabras expresó el asombro por lo que había visto e hizo estallar el aplauso de la inmensa mayoría allí presente, que por el estampido de los mismos, parecía proceder de todos los amigos y muchos de los adversarios del Presidente.

Más de nueve horas invirtió Chávez en su discurso de rendición de cuentas sin que disminuyera el interés suscitado por sus palabras y, tal vez debido al incidente, fue escuchado por incalculable número de personas. Para mí, que muchas veces abordé arduos problemas en extensos discursos haciendo siempre el máximo esfuerzo para que las ideas que deseaba trasmitir se comprendieran, no alcanzo a explicarme cómo aquel soldado de modesto origen era capaz de mantener con su mente ágil y su inigualable talento tal despliegue oratorio sin perder su voz ni disminuir su fuerza.

La política para mí es el combate amplio y resuelto de las ideas. La publicidad es tarea de los publicistas, que tal vez conocen las técnicas para hacer que los oyentes, espectadores y lectores hagan lo que se les dice. Si tal ciencia, arte o como le llamen, se empleara para el bien de los seres humanos, merecerían algún respeto; el mismo que merecen quienes enseñan a las personas el hábito de pensar.

En el escenario de Venezuela se libra hoy un gran combate. Los enemigos internos y externos de la revolución prefieren el caos, como afirma Chávez, antes que el desarrollo justo, ordenado y pacífico del país. Acostumbrado a analizar los hechos ocurridos durante más de medio siglo, y de observar cada vez con mayores elementos de juicio la azarosa historia de nuestro tiempo y el comportamiento humano, uno aprende casi a predecir el desarrollo futuro de los acontecimientos.

Promover una Revolución profunda no era tarea fácil en Venezuela, un país de gloriosa historia, pero inmensamente rico en recursos de vital necesidad para las potencias imperialistas que han trazado y aún trazan pautas en el mundo.

Líderes políticos al estilo de Rómulo Betancourt y Carlos Andrés Pérez, carecían de cualidades personales mínimas para realizar esa tarea. El primero era además, excesivamente vanidoso e hipócrita. Oportunidades tuvo de sobra para conocer la realidad venezolana. En su juventud había sido miembro del Buró Político del Partido Comunista de Costa Rica. Conocía muy bien la historia de América Latina y el papel del imperialismo, los índices de pobreza y el saqueo despiadado de los recursos naturales del continente. No podía ignorar que en un país inmensamente rico como Venezuela, la mayoría del pueblo vivía en extrema pobreza. Los materiales fílmicos están en los archivos y constituyen pruebas irrebatibles de aquellas realidades.

Como tantas veces ha explicado Chávez, Venezuela durante más de medio siglo fue el mayor exportador de petróleo en el mundo; buques de guerra europeos y yankis a principios del siglo XX intervinieron para apoyar un gobierno ilegal y tiránico que entregó el país a los monopolios extranjeros. Es bien conocido que incalculables fondos salieron para engrosar el patrimonio de los monopolios y de la propia oligarquía venezolana.

A mí me basta recordar que cuando visité por primera vez a Venezuela, después del triunfo de la Revolución, para agradecer su simpatía y apoyo a nuestra lucha, el petróleo valía apenas dos dólares el barril.

Cuando viajé después para asistir a la toma de posesión de Chávez, el día que juró sobre la “moribunda Constitución” que sostenía Calderas, el petróleo valía 7 dólares el barril, a pesar de los 40 años transcurridos desde la primera visita y casi 30 desde que el “benemérito” Richard Nixon había declarado que el canje metálico del dólar dejaba de existir y Estados Unidos comenzó a comprar el mundo con papeles. Durante un siglo la nación fue suministradora de combustible barato a la economía del imperio y exportadora neta de capital a los países desarrollados y ricos.

¿Por qué predominaron durante más de un siglo estas repugnantes realidades?

Los oficiales de las Fuerzas Armadas de América Latina tenían sus escuelas privilegiadas en Estados Unidos, donde los campeones olímpicos de las democracias los educaban en cursos especiales destinados a preservar el orden imperialista y burgués. Los golpes de Estado serían bienvenidos siempre que estuvieran destinados a “defender las democracias”, preservar y garantizar tan repugnante orden, en alianza con las oligarquías; si los electores sabían o no leer y escribir, si tenían o no viviendas, empleo, servicios médicos y educación, eso carecía de importancia siempre que el sagrado derecho a la propiedad fuese sostenido. Chávez explica esas realidades magistralmente. Nadie conoce como él lo que ocurría en nuestros países.

Lo que era todavía peor, el carácter sofisticado de las armas, la complejidad en la explotación y el uso del armamento moderno que requiere años de aprendizaje, y la formación de especialistas altamente calificados, el precio casi inaccesible de las mismas para las economías débiles del continente, creaba un mecanismo superior de subordinación y dependencia. El Gobierno de Estados Unidos a través de mecanismos que ni siquiera consultan a los gobiernos, traza pautas y determina políticas para los militares. Las técnicas más sofisticadas de torturas se trasmitían a los llamados cuerpos de seguridad para interrogar a los que se rebelaban contra el inmundo y repugnante sistema de hambre y explotación.

A pesar de eso, no pocos oficiales honestos, hastiados por tantas desvergüenzas, intentaron valientemente erradicar aquella bochornosa traición a la historia de nuestras luchas por la independencia.

En Argentina, Juan Domingo Perón, oficial del Ejército, fue capaz de diseñar una política independiente y de raíz obrera en su país. Un sangriento golpe militar lo derrocó, lo expulsó de su país, y lo mantuvo exiliado desde 1955 hasta 1973. Años más tarde, bajo la égida de los yankis, asaltaron de nuevo el poder, asesinaron, torturaron y desaparecieron a decenas de miles de argentinos, y no fueron siquiera capaces de defender el país en la guerra colonial contra Argentina que Inglaterra llevó a cabo con el apoyo cómplice de Estados Unidos y el esbirro Augusto Pinochet, con su cohorte de oficiales fascistas formados en la Escuela de las Américas.

En Santo Domingo, el Coronel Francisco Caamaño Deñó; en Perú, el General Velazco Alvarado; en Panamá, el General Omar Torrijos; y en otros países capitanes y oficiales que sacrificaron sus vidas anónimamente, fueron las antítesis de las conductas traidoras personificadas en Somoza, Trujillo, Stroessner y las sanguinarias tiranías de Uruguay, El Salvador y otros países de Centro y Sur América. Los militares revolucionarios no expresaban puntos de vista teóricamente elaborados en detalles, y nadie tenía derecho a exigírselos, porque no eran académicos educados en política, sino hombres con sentido del honor que amaban su país.

Sin embargo, hay que ver hasta donde son capaces de llegar por los senderos de la revolución hombres de tendencia honesta, que repudian la injusticia y el crimen.

Venezuela constituye un brillante ejemplo del rol teórico y práctico que los militares revolucionarios pueden desempeñar en la lucha por la independencia de nuestros pueblos, como ya lo hicieron hace dos siglos bajo la genial dirección de Simón Bolívar.

Chávez, un militar venezolano de humilde origen, irrumpe en la vida política de Venezuela inspirado en las ideas del libertador de América. Sobre Bolívar, fuente inagotable de inspiración, Martí escribió: “ganó batallas sublimes con soldados descalzos y medio desnudos [...] jamás se peleó tanto, ni se peleó mejor, en el mundo por la libertad…”

“… de Bolívar -dijo- se puede hablar con una montaña por tribuna [...] o con un manojo de pueblos libres en el puño…”

“… lo que él no dejó hecho, sin hacer está hasta hoy; porque Bolívar tiene que hacer en América todavía.”

Más de medio siglo después el insigne y laureado poeta Pablo Neruda escribió sobre Bolívar un poema que Chávez repite con frecuencia. En su estrofa final expresa:

“Yo conocí a Bolívar una mañana larga,

en Madrid, en la boca del Quinto Regimiento,

Padre, le dije, eres o no eres o quién eres?

Y mirando el Cuartel de la Montaña, dijo:

‘Despierto cada cien años cuando despierta el pueblo’.”

Pero el líder bolivariano no se limita a la elaboración teórica. Sus medidas concretas no se hacen esperar. Los países caribeños de habla inglesa, a los que modernos y lujosos buques cruceros yankis le disputaban el derecho a recibir turistas en sus hoteles, restaurantes y centros de recreación, no pocas veces de propiedad extranjera pero que al menos generaban empleo, agradecerán siempre a Venezuela el combustible suministrado por ese país con facilidades especiales de pago, cuando el barril alcanzó precios que a veces superaban los 100 dólares.

El pequeño Estado de Nicaragua, patria de Sandino, “General de Hombres Libres”, donde la Agencia Central de Inteligencia a través de Luis Posada Carriles, después de ser rescatado de una prisión venezolana, organizó el intercambio de armas por drogas que costó miles de vidas y mutilados a ese heroico pueblo, también ha recibido el apoyo solidario de Venezuela. Son ejemplos sin precedentes en la historia de este hemisferio.

El ruinoso Acuerdo de Libre Comercio que los yankis pretenden imponer a la América Latina, como hizo con México, convertiría los países latinoamericanos y caribeños no solo en la región del mundo donde peor está distribuida la riqueza, que ya lo es, sino también en un gigantesco mercado donde hasta el maíz y otros alimentos que son fuentes históricas de proteína vegetal y animal serían desplazados por los cultivos subsidiados de Estados Unidos, como ya está ocurriendo en territorio mexicano.

Los automóviles de uso y otros bienes desplazan a los de la industria mexicana; tanto las ciudades como los campos pierden su capacidad de empleo, el comercio de drogas y armas crece, jóvenes casi adolescentes con apenas 14 ó 15 años, en número creciente, son convertidos en temibles delincuentes. Jamás se vio que ómnibus u otros vehículos repletos de personas, que incluso pagaron para ser transportados al otro lado de la frontera en busca de empleo, fuesen secuestrados y eliminados masivamente. Las cifras conocidas crecen de año en año. Más de 10 mil personas están perdiendo ya la vida cada año.

No es posible analizar la Revolución Bolivariana sin tomar en cuenta estas realidades.

Las fuerzas armadas, en tales circunstancias sociales, se ven forzadas a interminables y desgastadoras guerras.

Honduras no es un país industrializado, financiero o comercial, ni siquiera gran productor de drogas, sin embargo algunas de sus ciudades rompen el record de muertos por violencia a causa de las drogas. Allí se yergue en cambio el estandarte de una importante base de las fuerzas estratégicas del Comando Sur de Estados Unidos. Lo que allí ocurre y está ocurriendo ya en más de un país latinoamericano es el dantesco cuadro señalado, de los cuales algunos países, han comenzado a salir. Entre ellos, y en primer lugar Venezuela, pero no solo porque posee cuantiosos recursos naturales, sino porque los rescató de la avaricia insaciable de las transnacionales extranjeras y ha desatado considerables fuerzas políticas y sociales capaces de alcanzar grandes logros. La Venezuela de hoy es otra muy distinta a la que conocí hace solo 12 años, y ya entonces me impresionó profundamente, al ver que como ave Fénix resurgía de sus históricas cenizas.

Aludiendo a la misteriosa computadora de Raúl Reyes, en manos de Estados Unidos y la CIA, a partir del ataque organizado y suministrado por ellos en pleno territorio ecuatoriano, que asesinó al sustituto de Marulanda y a varios jóvenes latinoamericanos desarmados, han lanzado la versión de que Chávez apoyaba la “organización narco-terrorista de las FARC”. Los verdaderos terroristas y narcotraficantes en Colombia han sido los paramilitares que le suministraban a los traficantes norteamericanos las drogas, que se venden en el mayor mercado de estupefacientes del mundo: Estados Unidos.

Nunca hablé con Marulanda, pero sí con escritores e intelectuales honrados que llegaron a conocerlo bien. Analicé sus pensamientos e historia. Era sin dudas un hombre valiente y revolucionario, lo cual no vacilo en afirmar. Expliqué que no coincidía con él en su concepción táctica. A mi juicio, dos o tres mil hombres habrían sido más que suficientes para derrotar en el territorio de Colombia a un ejército regular convencional. Su error era concebir un ejército revolucionario armado con casi tantos soldados como el adversario. Eso era sumamente costoso y virtualmente imposible de manejar; se torna un imposible.

Hoy la tecnología ha cambiado muchos aspectos de la guerra; las formas de lucha también cambian. De hecho el enfrentamiento de las fuerzas convencionales, entre potencias que poseen el arma nuclear, se ha tornado imposible. No hay que poseer los conocimientos de Albert Einstein, Stephen Hawking y miles de otros científicos para comprenderlo. Es un peligro latente y el resultado se conoce o se debiera conocer. Los seres pensantes podrían tardar millones de años en volver a poblar el planeta.

A pesar de todo, sostengo el deber de luchar, que es algo de por sí innato en el hombre, buscar soluciones que le permitan una existencia más razonada y digna.

Desde que conocí a Chávez, ya en la presidencia de Venezuela, desde la etapa final del gobierno de Pastrana, siempre lo vi interesado por la paz en Colombia, y facilitó las reuniones entre el gobierno y los revolucionarios colombianos que tuvieron por sede a Cuba, entiéndase bien, para un acuerdo verdadero de paz y no una rendición.

No recuerdo haber escuchado nunca a Chávez promover en Colombia otra cosa que no fuera la paz, ni tampoco mencionar a Raúl Reyes. Siempre abordábamos otros temas. Él aprecia particularmente a los colombianos; millones de ellos viven en Venezuela y todos se benefician con las medidas sociales adoptadas por la Revolución, y el pueblo de Colombia lo aprecia casi tanto como el de Venezuela.

Deseo expresar mi solidaridad y estima al General Henry Rangel Silva, Jefe del Comando Estratégico Operacional de las Fuerzas Armadas, y recién designado Ministro para la Defensa de la República Bolivariana. Tuve el honor de conocerlo cuando en meses ya distantes visitó a Chávez en Cuba. Pude apreciar en él un hombre inteligente y sano, capaz y a la vez modesto. Escuché su discurso sereno, valiente y claro, que inspiraba confianza.

Dirigió la organización del desfile militar más perfecto que he visto de una fuerza militar latinoamericana, que esperamos sirva de aliento y ejemplo a otros ejércitos hermanos.

Los yankis nada tienen que ver con ese desfile y no serían capaces de hacerlo mejor.

Es sumamente injusto criticar a Chávez por los recursos invertidos en las excelentes armas que allí se exhibieron. Estoy seguro de que jamás se utilizarán para agredir a un país hermano. Las armas, los recursos y los conocimientos deberán marchar por los senderos de la unidad para formar en América, como soñó El Libertador, “…la más grande nación del mundo, menos por su extensión y riqueza que por su libertad y gloria”.

Todo nos une más que a Europa o a los propios Estados Unidos, excepto la falta de independencia que nos han impuesto durante 200 años.


Fidel Castro Ruz
Enero 25 de 2012
8 y 32 p.m.
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